20 diciembre, 2014

Teorías de Valor-Riesgo y la Física


Sobre el valor de las acciones y de los bienes, es decir sobre una teoría del Valor desde el enfoque de la Administración y dirección de empresas, hemos de pensar que no es obvio el hecho de que dicha valoración se aguanta sobre dos grupos de factores: internos y externos. O si quieren traducirlo de otro modo: subjetivamente personales y objetivamente analíticos.

¿Analíticos?, o decir de ellos que son analíticos financieramente....o decir finalmente que son analíticos-financiero-matemáticos? Aunque el análisis subjetivo también sea una forma de analítica...existencial si quieren o en este caso preferencial.

Existencial y subjetiva por cuanto depende en gran manera de la experiencia del directivo que toma la decisión, de si la decisión se toma bajo la responsabilidad individual o mancomunada, etc.  Y preferencial, porque depende de una escala de preferencias que es heredera de una teoría de los gustos y de las satisfacciones (Menger por ejemplo). Plasmada en curvas de indiferencia, paradójicamente la preferencia se ha traducido en indiferencia para esterilizarla, desubjetivarla o desubjetivizarla y convertirla en parámetro más o menos objetivable bajo un concepto de utilidad que es dibujado en una curva.

Pero cuando dejamos de lado esta componenda subjetiva de la decisión sobre el valor de una inversión, de un proyecto empresarial o del valor global de una empresa, nos dirigimos hacia ese factor objetivo que decíamos antes, de la determinación del valor-de-una inversión (empresarial, por ahora) basada en el concepto de "premio" , convenientemente matematizado. El premio hecho mathema.

Estamos ante el "premio" dado por arriesgar. Premio dado a un inversor, a un accionista, a un proveedor de recursos financieros, que deben ser estimulados, más que premiados. La prima-de-riesgo es un estímulo, más que un premio. La prima no es premio, sino estímulo. Y el sentido común, del empresario también, dice que contra más riesgo más premio necesita ser dado. Más estímulación, que se traduce en más rentabilidad esperada, y al ser esperada en más "ratio diferencial de interés" generado en esa inversión, por el capital capitalizado en proyecto empresarial.

La estimulación es diferencial, no olvidemos. Estimulación que se expresa en un "suplemento" al diferencial ya dado como valor de rentabilidad esperada. Suplemento asociado al nivel de riesgo asumido de más. Pero como decíamos, ante una misma prima-de-riesgo, habrá sujetos subjetivizados por su propia experiencia vital, que se arriesgarán y otros que no. Es decir, habrá quienes se sientan estimulados y quienes no, ante un mismo dato objetivo que es expresión del valor-del-riesgo dibujado en una curva de indiferencia (que expresa los diferentes pares para "rendibilidad exigida-riesgo").

Llegados a este punto, citaremos la famosa anécdota del premio nobel Merton Miller (The History of Finnance and Eyewitness aacount, 2000). cuando decía lo siguiente:

"Todavía recuerdo la tomadura de pelo que sufrimos Markowitz, Sharpe y yo por parte de los físicos y químicos en Estocolmo cuando admitimos que el fundamento de nuestra investigación, la rentabilidad esperada, no es observable. Nosotros tratamos de contraatacar recordándoles que el neutrino, una partícula sin masa, era sólo una suposición. Pero eso fue hace ocho años. En estos años el neutrino ha sido detectado”
Markowitz, Sharpe y el propio Miller, nada menos, admiten que la "rentabilidad esperada" no es observable. Y como buenos mathemáticos, con "the" de máthesis, contratacan a sus colegas físico-químicos recordándoles que el "neutrino" era una suposición no obervable. Pura teoría, es decir "theorein" ..pero si Theorein es término griego asociado al mundo de lo observable, de lo visible, del conocimiento visualizado...otra contradicción (histórico-lingüística).

Ay, Neutrino! neutro y fino, pero no objetivo! Tan fino que ni siquiera dispone de masa. Tan hiperfino, este neutrino, que no se tiene-en-su-Ser. Aunque luego dicen los científicos, que sí has sido detectado, aunque sigues no teniéndote en tu Ser, pues no dispones de masa pero sí dispones de carga o energía (supongo).

Bien pues esta anécdota de la Teoría del Valor-Riesgo en el mundo empresarial me recuerda mucho a lo que traté de expresar en un artículo de este mismo blog, sobre los trabajos científicos acerca de los movimientos brownianos de los gases (y de ciertos fluidos como los polímeros) y por otro lado de aquellos movimientos pseudo-brownianos y hiper-brownianos (para Mandelbrot por ejemplo), no de los granos de polen, ni de los àtomos moleculares en gases, sino de los precios de las acciones en los mercados financieros....


* se trata de lo que denominé como affair Sokkal


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