04 diciembre, 2014

La "ventana de oportunidad"

El concepto de "ventana de oportunidad" es una idea moderna y recientemente surgida dentro del Management, que alude tanto a la visión ágil de la liebre que debe poseer todo emprendedor, como a la visión aguda del águila que debe ser innata en todo especulador. Claro está, que para perder la oportunidad, hay que haberla visto o que alguien te la haya dado. Sino es así. no tiene sentido perderla o haberla ganado.

Pero como todas las idea nuevas, ésta también hace referencia a la idea clásica y vieja de la Oportunidad...calva. En la antigüedad, se representaba a la oportunidad, como un dàimon o daemón, como una divinidad ligada a la diosa Fortvna (mujer de la rueda). Porque al igual que la Fortuna, ésta es caprichosa e imprevisible como una tempestad en alta mar. La oportunidad nos puede llevar bien a buen puerto o mal, contra las rocas hermanas y temibles centinelas: Scilla y Caribdis (rocaje clásico en el estrecho de Messina, creo).

Pero en tiempos modernos se dijo que "la ocasión, la pintan calva" porque realmente, en los tiempos clásicos (inciertos de cronología, por otro lado, sg XV-XVII) al daimon de "lo oportuno" se le dibujaba como un rostro de hombre calvo. En otros casos, se representaba una frente con el flequillo voladizo. Es decir, que la "oportunidad" pasaba tan veloz ante el rostro del hombre que en su paso arrastraba de la ventada, al propio flequillo, hacia la parte posterior de la cabeza. Resultando, de la mirada de aquel joven hombre viendo pasar la oportunidad delante suyo, una cabeza de anciano ya calvo. La oportunidad pasó y no se dio cuenta...y era ya viejo.

El libro de emblemas del gran Alciato, es una muestra de cómo se representa esa "oportunidad" que en latín clásico llamaban "occasionem":


Por eso las ventanas-de-oportunidad, fueron antes oportunidades-de-viento. O más específicamente, ocasión-de-viento-propicio.

Y ahora, un tècnico en oportunidades muestra cómo la ventana de oportunidad se encuentra en una ventana-de-oportunidades: la ventana-de-conexiones. Es por tanto, más que ventana de oportunidades, un cristal-de-conexión. Que recuerda mucho aquello que, desde la post-modernidad, Jean Baudrillard definió como "la transparencia del mal". Vivimos en un mundo más que de oportunidades, de transparencias. Donde no solamente todo es público y todo es publicado sino que además todo es publicitado.

En este caso, deberíamos decir que "todo es conectable" y "todo es conectado". El mundo-en-Smart. Un óntica no marciana, pero sí smartiana.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

rillenri@gmail.com