22 noviembre, 2013

Antonio Negri y los espectros de Marx.

¿Marxismo sin dialéctica o la Ontología de un capital no dialéctico?
Leo de pensadores actuales[i], que son expertos en Marx y que son dignos de la tradición materialista del siglo XIX,  que “las grandes conquistas de las masas han sido el subproducto de ofensivas revolucionarias (creo recordar que la formulación es de Lenin)…. Tony Negri decía muy bien que el Estado de bienestar keynesiano fue un producto de la Revolución Rusa, en última instancia[ii].
Nada más leer esta cita me desplazo hasta el escrito en cuestión, para ver de primera mano ¿qué diablos ha entendido Negri, sobre una obra tan técnica como la de Keynes? ¿Cómo Negri puede vincular toda una Teoría que explica el funcionamiento del capital en los tiempos modernos, con una tradición ideológica y metafísica que se remonta  al materialismo marxista de Lenin? Hay que analizar qué dice Negri sobre Keynes...pero tiempo habrá. (... del Texto de Negri, sobre Keynes). Nos podemos preguntar ¿desde qué marxismo habla Negri, en relación a la teoría general de Keynes?
Astarita afirma que la teoría de la explotación es uno de los rasgos definitorios del marxismo.  Pero por otro lado, se asegura de limitar el campo de juego del pensamiento, de vallar el prado donde pasta el pensamiento rumiante: “si alguien sostiene que el modo de producción capitalista no es explotador, no podría encajar, de ninguna manera, dentro de la corriente del pensamiento marxista. Esto significa que en algunos puntos hay que establecer límites que permitan determinar (y toda determinación es negación) y diferenciar (no hay diferenciación sin determinación) las corrientes ideológicas y políticas. De lo contrario, entraríamos en esa noche en que  todos los gatos son pardos, y no habría posibilidad siquiera de asumir posiciones políticas definidas” [iii].
Cuando leo tal principio metafísico de realidad, me conmociona. Se dice:”hay que establecer límites que permitan determinar (y toda determinación es negación) y diferenciar (no hay diferenciación sin determinación) las corrientes ideológicas y políticas” Entonces pregunto: ¿Estamos en Economía o en Metafísica?  Habría que precisar que esto no es cierto del todo: “que toda determinación sea negación”.  También hay que decir que tampoco es del todo cierto que “no hay diferenciación sin determinación”. Esto es hegelianizar o metafisiquear, desde un planteamiento materialista marxista. En fin. Volviendo a la referencia de Antonio Negri sobre Keynes, se puede comentar ahora que,  por ejemplo el mismo Negri sería partícipe de otro postulado distinto al hegelianismo (aunque éste sea adoptado por el marxismo). Me refiero por supuesto a la noción de differance versus la difference que tomo prestado de Derrida. No es lo mismo diferenciar-uno-de-otro (el restar de la a-rythmética) que diferenciarse-de-sí-mismo (el diferenciar del Cálculus ryhtmós).
Astarita remata el principio metafísico de la razón ilustrada con esta conclusión: “De lo contrario, entraríamos en esa noche en que todos los gatos son pardos, y no habría posibilidad siquiera de asumir posiciones políticas definidas”.  O sea que sin dialéctica hegeliana  ¿no hay definición política… sin metafísica no hay política? ¿Sin dialéctica no hay política?… ¿sin dialéctica no hay lucha de clases?… ¿es eso? Entonces que han hecho pensadores como Negri, Derrida, Deleuze entre otros. Acaso su proyecto de  de-construcción,  ¿es una des-politización o un des-posicionamiento político? O es que por el contrario, hay que repensar a Marx ¿sin dialéctica? Es decir, habría que posicionarse sin usar la ideología ni la razón dialéctica. Pero me parece a mí, que esto es un imposible para marxistas que leen con gafas del XIX.
Encontramos en el texto “La sonrisa del espectro”[iv] ,un posible lugar desde dónde habla Negri, en referencia a este punto de perspectiva de influencia derridiana. http://www.jacquesderrida.com.ar/comentarios/negri.htm  En este texto, Negri  trata de comentar críticamente el pensamiento que nos muestra Derrida, sobre el marxismo clásico.
Negri  señala que el mismo Derrida, indica la condición de posibilidad del proyecto deconstructivista. Esa condición ha sido la existencia previa de una filosofía materialista y metafísica, como fue el marxismo. Él señala, citando a Derrida: “Semejante deconstrucción hubiera sido impensable e imposible en un espacio pre-marxista”, pero al mismo tiempo se hace eco de la segunda parte del  postulado de Derrida: “La deconstrucción sólo ha tenido sentido e interés [...] como una radicalización, es decir, también en la tradición de cierto marxismo, con cierto espíritu del marxismo[v]. Y Negri introduce a Althusser, dentro de esos autores que han hecho posible el proyecto de la deconstrucción, para desde allí interpretar otro marxismo. Negri anota entre paréntesis, que según los últimos escritos de Althusser, Derrida sería uno de los mejores filósofos de nuestro tiempo. Hay pues que ver una base común entre la interpretación de Althusser y el posterior proyecto de la deconstrucción de Derrida.
Pero hay que profundizar en aspectos metafísicos, como son “la metafísica de lo propio” y el “logo-centrismo”, según Negri. Es decir, hay que profundizar en los fundamentos ontológicos de ese proyecto o de esa relectura marxista, desde principios nada metafísicos (o anti-metafísicos) como pueden ser, por ejemplo: el “principio de no-identidad”, o el principio de “logo-fugismo”. Términos que uso yo y no Negri, pero que reflejan por dónde va la nueva filosofía crítica de la metafísica.
En ese nuevo planteamiento que pretende el proyecto deconstructivo de la metafísica, se aprecia un signo fundamental, a los ojos de Negri: “la percepción de esa redefinición fantasmática de lo real”. Es decir, se trata en realidad de un signo fenomenólogico: del cómo se nos aparece lo real bajo la forma del “fantasma”. Esto nos hace recordar los orígenes del “phantasma” en Platón asociados a los eikón que se hacen pasar por “eidolon” (las sombras que se ven desde la caverna, gracias a la proyección de la luz de la hoguera sobre la pared). Pero además, también nos recuerdan a esa nueva realidad perceptiva que Baudrillard explica a lo largo de toda su obra, cuando se refiere al término del “simulacro”.
Negri se da cuenta perfectamente, que al hablar de metafísica especulativa o teorética, estamos hablando también de metafísica aplicada: de metafísica del capital. Por ello, comenta que “la pregunta whither marxism?, se entrelaza con la pregunta whither deconstruccion? y ambas presuponen un whither capitalism?”[vi].
Negri pone en suspenso toda una tradición, que se fundó sobre la base del “valor de uso”, del “valor de cambio”, de la distancia entre objeto usado y sujeto usuario. Haciendo referencia también no solo a una crítica de la Economía política, sino a la puesta en suspenso de los postulados metafísicos del “objetivismo” y/o  del “subjetivismo”. Marx lo tuvo fácil: él contraponía la subjetividad del Trabajo pesado, explotado y sudoroso al ligero, elegante y objetivo Capital. De modo que el Capital objetivaba lo que de subjetivo había constituido la mercancía: la fuerza del Trabajo humano. Negri describe de modo muy simple el proceso especulativo que realiza Marx: “el valor, que, con movimiento exangüe, vampiriza el trabajo obrero y, de tal suerte, transmutándose en plusvalor, se torna capital; el dinero, en segundo lugar, que con movimiento circular se verticaliza y se consolida como moneda, como capital financiero y como potencia parasitaria”[vii]. Fijémonos como Negri describe el movimiento especulativo del capital en Marx, en dos tiempos: la plusvalía por un lado como vampirización del trabajo y en segundo momento, la moneda con el capital financiero en tanto potencia parasitaria. Pues bien, este segundo momento, el del capital financiero entendido dentro de la teoría de Marx, como capital financiero autónomo del capital-plusvalía, es el que nos interesa pensar: el capital ficticio. Este capital segundo momento, llamado ficticio por Marx, es el verdadero phantasma, no sólo de la Economía política, sino de la misma metafísica. Verdadero monstruo de la razón, ya no de la imaginación, pues ha devenido real: es simulación. Auténtica monstruosidad, ente lleno de hybris, que no solo asustó a Marx sino al mismo Aristóteles (el tokós es para-phsysis). Es un capital anti-natura. Y es una razón anti-natura. Estamos pues hablando no solo de una Economía política distinta, sino en realidad de una metafísica distinta del capital: algo que podríamos bien llamar “para-física”. Aunque algunos jugones del lenguaje, disfruten al llamarle “patafísica”.
Ante esta disolución de principios propios tanto de la metafísica del ser como de  economía política del valor, Negri se pregunta entonces: “¿Dónde están ahora el valor de uso y la subjetividad?....” Estamos ante un tiempo postmoderno, en el “todos los rasgos de la crítica marxiana del valor -esto es, la teoría específica del fantasma- se desvanecen”.  Negri trata de agitar la conciencia del marxismo, de hacerla despertar del sueño teórico y especulativo del “fantasma”. Todo parece indicar, que los hechos que nos acontecen en este principio de siglo XXI, hacen de la teoría específica del fantasma (la teoría del Capital de Marx)  se desvanezca. Y esa advertencia epistémica, que realiza Negri, es la que puede que hay seguido yo mismo a la hora de replantear una “otra” Teoría del Capital: la teoría del Capital gaseoso. Es a través de la grieta que deja Marx, en su libro sobre el Capital, en esos pasajes donde habla de un capital-que-es-ficticio, que me agarro con los dedos para ir escalando libremente por las enormes pendientes de la montaña. Soy en ese sentido, un escalador libre, que remonta a Marx sin ser marxista pero que se confiesa marxiano.
Negri señala otro trazo distintivo, en el relato de Derrida sobre el capital. Se trata de un “fondo inestable, caótico y dislocado de los tiempos. De un tiempo disyunto o desajustado sin el cual no habría ni acontecimiento ni historia ni promesa de justicia[viii] . Es entonces cuando Negri, muestra sus dotes como filósofo. Él dirá: “la ley del valor se ha visto out of joint [sacada de quicio]”.
Es aquí donde Negri da en el blanco, en la llaga de la Economía política seguida por todos los sistemas que se han debatido hasta hoy, dentro del campo de la economía. Cualquier sistema o teoría económica que ha nacido y crecido hasta nuestros días, ha tratado y ha partido de una Ley del Valor dentro-de-quicio. Pero ahora, el valor como idea, como concepto, como teoría, está fuera-de-quicio.  Si el concepto de "valor" ha enloquecido, se ha sacado de quicio, queda pues repensar qué es esto del “valor”. Y a partir de ahí, qué es esto del Capital.
Deleuze escribió antes que el propio Negri, que por un lado: el tiempo se ha salido de su quicio (o de sus goznes); y por otro lado, dibujó nuevos paisajes de un capital que se tornó esquizofrénico. Vemos por tanto, cierta continuidad entre el discurso deleuziano y el de Negri. Personalmente, creo que afirmar que “el valor se ha salido de quicio” es como afirmar que “el capital se ha salido de sus goznes” o para resumir metafísicamente: el Capital se ha desligado de la dialéctica.
¿Qué quiere decir que el Capital se ha desligado de la dialéctica? La dialéctica es nada más que una herramienta del pensar. Es un instrumento creado por la tradición metafísica, fundado sobre el principio de la identidad y sobre la operación de una negación superadora. Pero en el caso de la Economía política para mí, que el Capital se haya salido de sus goznes, que se haya desligado de su dialéctica, que se haya desquiciado, significa un Capital que no puede pensarse en relación a su contrario: el Trabajo. Significa además un Capital que ya no es pensable en relación a la dialéctica materialista de la Historia, plasmada en el proceso de la lucha de clases. Los espasmos de la Bolsa no tienen Historia.
Negri, no sé si ciertamente es tan preciso como intento serlo yo. Él dice, que aparece una “nueva espectralidad” distinta a la que pensó el mismo Marx. Esta nueva situación espectral que denuncia Negri, es muy similar a la nueva condición semiótico-social del “símbolo” que Baudrillard calificó como la era-del-Simulacro. Este simulacro en Baudrillard, parece ajustarse mucho al nuevo-espectro que Negri nos presenta: “La nueva espectralidad reside ahí, y nosotros estamos totalmente dentro de esta ilusión real. No tenemos sino ilusión real ante y dentro de nosotros. Ya no hay un afuera, ni siquiera nostálgico, ni mítico, así como tampoco una urgencia de la razón que puedan desanclarnos de la espectralidad de lo real”. También algo en el pensamiento de Zizek, podría incluirse en cierto sentido a esta espectralización de lo real.
Debemos pues distinguir entre “lo especular” propiamente metafísico y “lo espectral” característico de este nuevo pensar a-metafísico.  Entre el espejo de Platón en el país de las sombras y el espejo de Alicia en el país de la maravillas. En mi teoría sistémica del capital, puedo asociar esta doble forma de razonamiento a los dos grandes esquemas del capital: el estadio de “lo especular” es al modo del capital en sus formas sólida y líquida; mientras que “lo espectral”, lo es a las otras dos materializaciones bajo la forma gaseosa y la forma del plasma.
Cuando Negri afirma que el capital se ha salido de sus goznes o que se ha salido de su propio quicio, quiero interpretarlo como que el capital se ha desquiciado. Ha perdido su razón clásica. La razón de la dialéctica, la razón del principio de la identidad, la razón del principio de no-contradicción, etc. En eso consiste, el desgozne del capital. Su desquiciamiento. En medio de este desolador paisaje metafísico, donde el tiempo (la fenomenología de la temporalidad) también se sale de sus goznes, Negri habla de un hallazgo inusual: “Hay tan sólo un Unheimliches [inquietante, siniestro] radical en el que estamos inmersos”.  
Solo nos queda por pensar, qué es ese fondo-siniestro. Yo he trabajado en la dirección de que esto sólo es el principio, que condiciona todo el sistema del capital bajo esta nueva situación de espectralidad. Se trata de la existencia de un espacio infinitesimal, que propicia la aparición del diferencial como el motor de la razón. En el campo de la economía y del valor, este espacio trascendental no es otro que el espacio-de-financiación, generado por la “tasa de interés” cuyo motor no es otro que el “diferencial”. Es un espacio que se puede describir como fondo sin forma, amorfo, magma oceánico de lava diferencial. Quiero decir, que estamos en el espacio del capital gaseoso, generado como espacio monetario de creación de dinero-deuda, sea éste bajo la forma de un proceso de emisión inorgánica, como bajo la forma de un proceso de emisión de dinero-deuda con reserva fraccionaria en la banca comercial. Ese es sin duda, el Unheimliches del capital gaseoso, un espacio del capital-como-renta financiera y diferencial, enmarcado en esa nueva teoría del valor. Nuevo pensamiento del valor, como nueva forma de espectralidad del capital. Es un fondo diferencial, que se genera en infinitesimales y en diferenciales cada vez que se crea dinero desde la nada. Es el Unheimliches de la expansión monetaria, de la política expansiva de inyección (emisión gaseosa) de dinero-deuda que realiza la Reserva Federal y la mayoría de Bancos centrales del mundo. 
 Marx no dijo nunca que fuera un Uhheimliches, simplemente el pensó que era “otra palanca” de la acumulación originaria. La pinza entre Estado y sistema financiero, el círculo perverso entre los bonos del Estado y la compra de los bancos de esa deuda pública. En un nivel micro, ese  Uhheimliches, primitivo capital usurario (no usuario) es percibido de un modo transcendental por la mónada empresarial. La financiación, si quieren, es un forma de subjetivación. 
Pero en el marco epistémico de una nueva espectralidad, dudo de que hasta podamos hablar ya de “acumulación originaria”. Más bien imploro por llamar, al proceso de creación de dinero-deuda en este espacio de Unheimliches monetario, una “acumulación-fantasmática”.  Pues ya que como reconoce el propio Negri, “los espectros de Marx eran muy distintos: aquí ya no sirven”.
Y es estremecedor cuando un gran pensador como Negri se nos confiesa impotente, ante tal desafío, ya no sólo teórico sino práctico: “sin embargo, (como dice Derrida) hay que asumir la herencia del marxismo, Hay que reafirmar esta herencia transformándola tan radicalmente como sea necesario. Ahora bien, ¿cómo se hará posible el desarrollo de esta tarea, habida cuenta de que estamos inmersos en el mundo de los fantasmas? (…) Terrible es el cuadro que se presenta[ix].
El problema de fondo, es desde la ética cómo poder afrontar este mundo fantasmático (del capital gaseoso) si todavía no hemos comprendido cómo funciona este capitalismo desligado de la dialéctica. Y cierto es, que como dice Negri, la deconstrucción remite a esta coyuntura que cuestiona de modo radical el problema: “¿cómo cabe pensar la validez de esta protesta o esta alternativa éticas en el mundo de los fantasmas potentes? ¿Cómo podrá -si concedemos que puede- tornarse real la resistencia ética frente a la prepotencia del dominio fantasmático?... El propio Derrida no parece contar con un resultado útil de la insurrección ética[x].
Negri reseña una curiosidad semiótica, cuando dice que en el texto de Derrida, “hay una palabra que rara vez aparece en el libro de Derrida: explotación”. No es ninguna sorpresa para Negri, ni para el que escribe, que la “explotación” se haya diluido en esta coyuntura ontológica nueva del espectro del capital ficticio.  Pero Negri, va más acá de la ontología, cuando se pregunta desde lo ético: “¿acaso la superación teórica acarrea realmente la supresión de la explotación?”. Gran pregunta fundamental, pero que desde lo epistemológico no podemos responder. Tan solo anotar que el trabajo,  la explotación y la plusvalía sobre la producción son conceptos que han quedado fuera del campo de juego, fuera del logos del capital ficticio (que es el capital gaseoso). Han quedado fuera, porque han sido desplazados por la propia lógica no-dialéctica del capital financiero y de su tasa de interés. El contrario, el antagónico queda desplazado cuando la lógica se realiza por el principio del “diferencial”. Dicho de otro modo, el principio del diferencial (diferenciante, en Derrida) se apropia del espacio sin fondo (el Unheimliches monetario) y deja afuera sin posibilidad alguna al principio de la identidad (y de la razón dialéctica).
Desde esta perspectiva, que yo planteo una Teoría del Capital nueva, no ya como piensa Negri : “para hablar de explotación, es necesario no tanto considerar las categorías que, post festum, la denuncian, sino más bien, los mecanismos que la producen”. Para comprender cual es la naturaleza del capital ficticio fundada sobre aquella anormal esencia del “tókos” griego, que ahora se constuye a sí misma sin necesidad de su contrario (la explotación). Generando un espacio de Unheimliches monetario, que no deja de ser un espacio infinitesimal del préstamo-a-interés generado por un “diferencial”. 
Mientras que Negri ve la esperanza en Spinoza, para poder afrontar aquello que de nuevo se hace bajo la explotación, y para pensar en una nueva ontología post-deconstructiva del trabajo; yo personalmente me he centrado en Leibniz, para intentar comprender qué es eso que hemos venido en llamar capital ficticio y que funciona a través del interés financiero sin necesidad de su oposición ni contradicción con el otro (el trabajo).
Negri por ello y pese a todo lo dicho hasta ahora, si bien sigue los pasos de Derrida (Derrida llega al término de su análisis de la ontología marxiana, desembarazándose de ésta en tanto que ontología ingenua de la presencia, en tanto que, por consiguiente, ésta piensa la posibilidad de disipar la espectralidad a partir de la conciencia representativa del sujeto[xi]).
Sin embargo emite un juicio negativo sobre la deconstrucción del mismo Derrida. Puesto que afirma “nos parece que, en su proceder, la deconstrucción sigue aprisionada en una definición de ontología inactual y agotada. El principio de realidad de la deconstrucción está desarraigado”.  Es lógico, que Negri considere en su afán de encontrar ese nueva esencia del Trabajo, que Derrida “se niegue a re-construir un nueva ontología a la medida de la mutación fenomenológica”. Es que en el fondo (Unheimliches monetario) ya no se puede re-hacer una teoría del valor apoyada en la explotación y la plusvalía.  Es que no es posible, ya, producir realidad si no es a través de señales (del capital), no ya de signos ni de símbolos (del trabajo). Lógico es que Negri, desesperanzado con el planteamiento de Derrida, se pregunte incrédulo “¿dónde queda ahora su práctica?”. En mi opinión, yo le respondería a Negri, que quizás debería de haber mirado a un lado de Derrida, y ver como esa práctica se manifestaba en los últimos libros de Deleuze.
Pero lo que está claro, es que los problemas antiguos (no viejos) del marxismo sobre la explotación y la dialéctica entre capital y trabajo, se han diluido en el nuevo fondo sin forma del capital ficticio. Que no hay una afuera del capital, no hay producción que funcione…todo es financiación, dinero-deuda y mercados de titulizaciones de deuda. En medio de este Unheimliches monetario, cualquier forma de subjetividad (mónada, empresa, persona, familia) no está encerrada en una fábrica de producción, sino endeudada en un contrato aleatorio que depende de la tasa de interés.
Que el tiempo de la producción se diluye en favor del tiempo online de los mercados financieros y de las emisiones cuantitativas de dinero-deuda. Que no es que “la deconstrucción termine con una apertura ontológica inadecuada, tal vez debemos denunciar la insuficiencia de su concepto de práctica”. Es que la deconstrucción sigue el logos del propio capital ficticio. La deconstrucción se desprende del principio de identidad como la Economía política se desprende del principio del valor-de-cambio basado en el valor-de-uso. La deconstrucción se desprende de la herramienta de la dialéctica, como el capital ficticio se desprende de su contradicción con el trabajo.
No hay como Negri afirma, ninguna crisis del pensamiento-crítico (el de la deconstrucción de la metafísica), sino que el propio pensamiento crítico muestra un logos que necesita de la permanente crisis, pues solo un pensamiento no-dialéctico puede sobrevivir en un ambiente de crisis: la crisis de la razón y del sentido común. La misma crisis de la razón del trabajo, la explotación y la plusvalía, desplazadas por la sin-razón del principio del diferencial, del capital autogenerado (phanésico) y del sistema del capital funcionando como un equilibrio inestable, que lucha contra su propia complejidad sistémica. Un epifanía monstruosa del capital.
Tal epifanía del capital ficticio, no es comprendida por Negri, ni por los marxistas de antaño, ni por los economistas neoclásicos. Es Negri quien finaliza diciendo: “Pero precisamente en este caso el nudo no se desenreda y el juego con los fantasmas del ser, en vez de proponer una huida hacia adelante, una construcción de justicia nueva, hibridada con las nuevas formaciones del ser espectral, se echa en su lugar hacia atrás y se pierde en lo «inaccesible del hombre», en lo «infinitamente otro». El juego se resuelve en el misticismo, en el reconocimiento de un fundamento irresoluble de la ley, en la definición de la responsabilidad como un encomendarse a un «otro» ontológicamente inaferrable. ¿Por qué? ¿Por qué esta regresión? ¿Por qué la deconstrucción se bloquea, subordinando la nueva fenomenología del fantasma (que a fin de cuentas tiene una base ontológica singular y productiva) a la más antigua de las ontologías reaccionarias: la teológica?”
Eso nos devuelve a nuestro análisis de Leibniz y su Teodicea del Capital infinitesimal e infinitésimo, donde el espacio de la mónada es ese Unheimliches ontológico del diferencial y las series matemáticas, y donde el valor se encuentra en los mercados, no como subjetividad ordenaticia de preferencias de uso, sino como quantos de probabilidad que no se distribuyen de modo normalizado o gaussiano, sino más bien al modo mandelbrotiano caosmótico. Pese a ello, Negri seguirá buscando por los senderos de la práctica revolucionaria una pista que la deconstrucción no le dio.





[i] Rolando Astarita, el gran profesor de metafísica marxista, en la Universidad Argentina.
[ii] Comentario del 18/11/2013,  por el propio Rolando Astarita en su interesante web sobre el marxismo.
[iii] Escrito de R. Astarita, sobre “Kicillof, ¿el ministro marxista?”, 20/11/2013, Blog: http://rolandoastarita.wordpress.com/
[iv] Negri, Antonio. “La sonrisa del espectro” . En: Michael Sprinker (ed.), “Demarcaciones espectrales. En torno a Espectros de Marx, de Jacques Derrida”. Akal, Madrid, 2002.
[v] Negri citando Derrida, en su obra “Espectros de Marx”.
[vi] Negri, Antonio. “La sonrisa del espectro”
[vii] Negri, Antonio. “La sonrisa del espectro”
[viii] Negri citando Derrida, en su obra “Espectros de Marx”
[ix] Negri, Antonio. “La sonrisa del espectro”
[x] Negri, Antonio. “La sonrisa del espectro”
[xi] Negri, Antonio. “La sonrisa del espectro”

32 comentarios:

  1. Has hablado de muchos personajes y profesiones en tu otra historia kerontológica, pero más del antes de la tragedia capitalista que del después, mejor... has hablado más de los personajes de la lógica A que de los de la lógica B. Esta es una de las cosas que eché en falta en su libro.

    Voy a seguir su serie del herrero - joyero - prestamista, pero he de decir que no encuentro en nexo que una a tu serie este 4º personaje que he encontrado, es decir, ese segundo desdoblamiento en la lógica B.

    logica A
    herrero - smith
    joyero-orfebre - goldsmith (hay algunas historias conspiranicas en la red, que a este buen hombre ya lo crucifican como prestamista)
    ---------------------
    lógica B
    joyero-prestamista - shylock (mercader de venecia), nariz aguileña, caricatura antisemita, libra de carne o el doble del dinero.

    Tu nombras al promotor del Descubrimiento de America, Saavedra o algo así, si no recuerdo mal, como ejemplo de empresa que sale bien.
    Pero yo no lo escojo porque obre mal o bien, no por una cuestión moral, sino por que el genio de Shakespeare lo caracteriza muy bien, y lo sintetiza mejor con la palabra shylock:
    - shy - timido ---> vergüenza
    - lock - cerrado ---> pero este lock no es un cerrado hermético?

    Es un cerrado en si mismo, para mi es un ensimismado, por la vergúenza. De este shylock tengo mas escrito, pero no es el momento. De estos tres ya has hablado pero te falta el cuarto:

    El intermediario, el personaje que falta en su otra historia.
    El intermediario no es el representante, o representa a otra cosa que esta en un plano distinto. Como el padre no es el tío.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí estoy de acuerdo. Aunque los desconocía. Estos personajes que propones son idóneos para reflejar el desdoblamiento del joyero en la serie A hasta el joyero-banquero de la serie B. Son buenos personajes para complemento de la teoría. Veo que has captado el funcionamiento del proceso de todo el sistema lógico entre las dos series que conforman el anillo de moebius (o de la botella kleiniana).

      La figura del broker pertenecería al personaje de las ecuaciónes B3 y B4 del sistema. Espacio y tiempo de la financiarización. Sobre el personaje del "broker" vuelves a acertar. Es cierto, es él el protagonista. Leeré las referencias que aportas pero ahora de pronto, creo que los tiros etimológicos irían por el sentido de "romper". El broker es el que rompe, ¿rompe qué? rompe el equilibrio del mercado, la éstasis del valor. El broker está en un agenciamiento de la singularidad. Es el que mueve el valor bajo unas condiciones de desequilibrio para obtener plusvalía sin trabajo en las bolsas. Es un rompedor-del-equilibrio del valor (el título de deuda como acción) rompe no taladra nada creo. Rompe la estasis del mercado.Por eso, y voy pensando sobre la marcha, el Broker está asociado al dios Poseidón o al Hades (Aides). Es el dios de los terremotos, que hace temblar la superfície. El broker hace temblar la superfície del mercado. El broker está vinculado ¿a un científico? el geologo de los sismos!. El broker y el sismólogo forman parte de la misma subjetividad de esas ecuaciones B3 y B4. Ambos estudian los temblores del mercado, de la corteza terrestre. Por eso habrá que acudir al libro de Mandelbrot sobre LA GEOMETRIA FRACTAL de LA NATURALEZA (libro que leí el pasado Verano, y que está para incorporar en la teoría del Valor). Broker y sismólogo se unen en el estudio matemático de la fractalidad en MANDELBROT. Y el maestro de MANDELBROT es LEIBINZ. Eso es todo lo que puedo adelantarte ahora.
      Sobre los otros simbolos que comentas no me apetece hablar ahora, es otro tema apartado. Por favor no lo saques más, aquí. Gracias Amigo.

      Eliminar
    2. La continuidad entre el Broker primitivo y el Trader actual en el mundo de la ALTA FRECUENCIA es la ciencia de la AL-GO-RYHTMIA. Enlazo el video que dejaste.

      Eliminar
    3. Ahondando en el tema del "sismo" y el "broker", observa que el primer libro redactado sobre lo qué es la bolsa, es el de JOSEPH DE LA VEGA, (que ya lo conoces) y allí se encuentra el origen semiótico más que etimológico del BROKER como hacedor y analista de SISMOS (breaks).

      ξυσμός, es griega palabra y significa antes que Seísmo o Agitación, "irritación". Del originario ξυσμός del sg V adC pasamos directamente al término "paroxismo" o "parasismo" , que aparece en el XVII dC, cuando Joseph de la Vega dice en un momento de la obra:

      "Llega una nueba que causa un PARASISMO á las acciones, flaquea el valor, tómales el pulso el médico, repara en que están turbias las aguas, vé el color del rostro entre confuso y asustado; apercibe por las aparencias que sea muerte lo que es desmayo y que son motos convulsivos los latidos, vende sobre la opinion, ..."

      Eliminar
    4. Es increible como Joseph Penso de la Vega (criptojudio nacido en Córdoba, que luego va al pais donde nace la Bolsa de valores) escribe un libro en 1688, tan actual con este título:

      "Confusión de confusiones: diálogos curiosos entre un philosopho agudo, un mercader discreto, y un accionista erudito, describiendo el negocio de las acciones, su origen, su ethimologia, su realidad, su juego, y su enredo".

      Pero lo más increible aún, es como titula este otro en 1690:

      "Retrato de la Prudencia, y Simulacro del Valor, al Augusto Monarca Guilielmo Tercero, Rey de la Gran Bretaña".

      Eliminar
    5. Gracias, tomo nota de los apuntes y referencias sísmicas. El libro de Joseph Penso de la Vega fue recomendación de Fernando Arrabal; este segundo que indicas lo desconocía y, la verdad, el titulo es clave. Los libros de Mandelbrot, están en primera posición de pendientes. Pero es que la vida de ese intermediario hasta el broker actual (el algoritmo) es larga.

      Solo quería intentar verlo primero desde la lógica A, como doble necesidad (¿inducida?) de los agentes mercantiles (A1 y A4+). Y posteriormente ver el desdoblamiento del vinatero (broker-brocour), acto tras el cual los dos agentes mercantiles tenderían a verlo como un ser espectral (ahora, sí). En ese momento el vinatero ¿se agenciaría del espacio de incertidumbre, se interpone entre comprador y vendedor, y lo transforma en su propio espacio de interés, como la Celestina?

      El orfebre-banquero del Descubrimiento de las Americas que comentas en tu libro se llamaba Luis de Santángel (no lo recordaba)

      Siento haberte incomodado. A partir de ahora me mantendré, aquí, serio conforme al rigor y tono de tu blog.

      Un placer.

      Eliminar
    6. Todo el camino que sigues tiene sentido. La figura del Broker no está en los anteriores libros porque aún no había leido a Mandelbrot, por ejemplo.
      La figura que buscas como nexo entre el comerciante del capitalismo líquido y el comerciante del capital plasma; o entre el comercio con mercancías y el comerció con títulos-de-deuda, no puede ser otro que el que tú mismo presientes. Pero yo no creo que haya de seguir la pista del vinatero, pues éste no conduce a ningún BROKER-sismólogo como dejaba ver el mismo Joseph de la Vega.
      Me inclino por pensar en la figura de un "tratante"; el que trata en el mercado con gente y que trafica con mercancías; el que tiene "trato", y "hace correr la moneda" corriente; el que hace correr el capital-circulante o capital líquido (A4).
      Este tratante, comerciante, corredor, trata-en-un-corro, que es el mercado. Cuando lo que hace correr ya no es moneda ni mercancía, hará correr señales-y-títulos de deuda. Y entonces se convertirá en TRADER. Este trader fue primero un "tratante-prendero". El sujeto que comercia con la "prenda" o "don envenenado" que es el préstamo y su garantía. Por tanto me inclino a pensar que el personaje simbólico (de tercer orden) del capital gaseoso es este comerciante-tratande convertido en TRADER. Que luego en un cuarto orden del simulacro (capital plasma) se convierte en un TRADER-SISMÓLOGO-BROKER.

      Paradójicamente sería primero el TRADER etimológico y posteriormente el BROKER.

      Un saludo y gracias por tu interés y aportaciones.

      Eliminar
    7. Apunte final. Me gustaría que el personaje del "tratante" primitivo fuera éste: el tratante de ganado porcino. Trata con "choyros" o "joiros" del griego antiquísimo (entraríamos en temas gabalométrico-porcinos, que no corresponen aquí).

      Este artículo etnográfico sobre el tratante de Cerdos, es una delicia:
      http://www.funjdiaz.net/folklore/07ficha.php?id=1706

      Eliminar
    8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    9. Ya está. Los traders tienen un dicho.

      Moisés Romero, en su CARTA DE LA BOLSA: "Entre los expertos bursátiles es muy conocida la frase de comprar por Santa Lucía y vender por San José, en ese periodo que va desde el 13 de diciembre al 19 de marzo".
      http://lacartadelabolsa.com/leer/articulo/Este_ano_hare_caso_a_la_cita_historica_Comprare_por_Santa_Lucia_y_vendere

      Luego es el 13 de Diciembre en Santa Lucía, cuando hay la FEIRA/FERIA(VEZ de la Fiesta como Repetición) Acontecimiento Vez (A4) que funda la temporalidad existenciaria del valor-de-cambio (A4). Sujeto sujetado a la Repetición de la Fiesta: el Tratante-de-Cerdos. Luego Trader. Veamos:
      "El día 13 de diciembre, día de Santa Lucía, se cerraba el calendario de ferias de la comarca de Laciana en San Miguel...." del blog http://etnoleon.blogspot.com.es/2011/12/la-feria-de-santa-lucia-se-celebrara.htm

      Y el artículo de ETNOGRAFIA LEONESA comenzaba así:
      "La cita (Feria de Sta Lucía) servía para comprar cerdos, útiles de madera o las peras para la compota"

      Eliminar
    10. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    11. For example: Mr Joan March. Ver biografía de tratante de cerdos a prestamista, de prestamista a financiero y financiario. Solo hay que escribir en el cajetín de Google "tratante de cerdos"+"prestamista"

      Eliminar
    12. ....."Procedente de una familia campesina de Santa Margarita en Mallorca, era hijo de un tratante de ganado. Estudió comercio en el colegio franciscano de Pont d'Inca, siendo expulsado de la escuela. El origen de sus actividades económicas se sitúa en la trata de cerdos, continuación del negocio familiar y que simultaneaba con una casa de banca autorizada en el domicilio."

      Eliminar
    13. Al final tendrás razón en sacar al personaje del Mercader de Venecia, el tal "shylock" prestamista, en tanto subjetivación maquínica del valor-de-usura (B1).
      El tal Shylock, prestamista usurero en su relación con el prestatario Antonio que está enamorado de una tal Porcia (porcina). El Shylock reclamara una libra de carne del propio Antonio (una pierna de porcino). Es legítimo preguntarnos si ¿Es que Shylock antes de prestamista fue tratante de porcino?

      Eliminar
    14. Bueno, la verdad es que lllegamos al punto final. Tú decías que el Shylock, yo decía que el tratante de porcino-------luego el cerdo y lo porcino aparece por debajo de todo el Mercader de Venecia. La misma Venecia y su patrono San Marcos, fue sacado de Tierra Santa en un cargamento de porcino. Todo en el Mercader de Venecia, destila trato-de-porcino, el mismo título ya indica Mercader y Venecia, Tratante y patrón de la ciudad como si fuera una mercancía porcina más. Después Shakespeare es cruel ...creo que el Shylock significa "avergonzado en secreto", es decir judío "marrano". Tenemos otra vez, enfrentados marranos con porcinos. Shakespeare enfrenta estos dos mundos. Esto hace años, ya lo explique a ti y a Gregorio. No es lo mismo... Por cierto, el propio Derrida no hace sino hablar en doble discurso de esto mismo. Derrida es el shylock de la metafisica.

      Eliminar
    15. Bueno, para cerrar el relato:
      El espectro del capital de producción es el Capital Ficticio (de Marx) y éste nace según el propio Marx en VENEZIA. En Venezia, nace "la moderna" "otra acumulación originaria" . Ver: http://filogestempresas.blogspot.com.es/2012/07/karl-marx-y-la-otra-acumulacion.html

      En Marx hay 2 acumulaciones del capital: la de la plusvalia en la producción que es "fantasmal" en el sentido que Marx enuncia como"fetiche" en El Capital. Pero la "otra acumulación" es la espectral, que Marx enuncia como "auténtico fetiche" sin lógica (el Capital Ficticio o capital de préstamo-a-interés) en el mismo El Capital.

      Eliminar
  2. Este personaje lo descubrí en la etimología de broker, y me viene muy bien para seguir con la metáfora de la borrachera de Huerta de Soto

    http://hemeroteca.abcdesevilla.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1993/10/18/003.html

    corredor de comercio, agente mercantil (estos dos se han convertido en notarios, Estado), agente de valores y bolsa (el broker actual), intermediario, comisionista
    1350-1400 Brocour - vinatero, abrocador,
    -abrocador, alboroque, regalo bebida que remata la transacción

    brocánter (fr) -(broucanta)- comprar vender mercancias
    brocanteur (brocantur)- camarifero (no he encontrado lo que significa)
    alboroque (arab) - agasajo en forma de regalo, convite que se paga entre el comprador y el vendedor a ambos y/o al intermediario, ¿licor de albaricoque?

    ¿quien es Arnold, el español? (he de decir, que cuanta mas historia sobre la economía leo, mas me sorprende la cantidad de personajes hispanos que hay, la sorpresa marginal siempre aumenta)

    Ese Arnold ¿tenia una broca-sacacorchos para agujerear la barrica/tonel y poder servir el vino? ¿esa acción de distribuir el vino es el símbolo de la transacción? ¿seria parecido a la financiación como adelanto de comercio? ¿es el vino la liquidez? ¿el efecto dionisíaco? Baco?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A qué no sabe como se cerraba el trato del "tratante de cerdos"(Trader primitivo).....pues según cuenta el artículo etnográfico antes mencionado:http://www.funjdiaz.net/folklore/07ficha.php?id=1706

      "El trato se cerraba, tras un forcejeo por ambas partes, hasta ponerse de acuerdo, en el número de cabezas, precio, forma de pago, tiempo de recogida.Todo culminaba cuando el tratante tomaba una mano del comprador y otra del vendedor y las unía entre las suyas y preguntaba: ¿Trato hecho? Cuando respondían sí, todo había finalizado y en aquel momento se daba la señal convenida. En aquel preciso instante, era costumbre entregar el 10 ó 20% del valor de la operación. Las más de las veces no hacía falta ni dar señal, bastaba la palabra dada, pero si era de mayor cuantía, se formalizaba a veces un contrato escrito y aquello se cumplía como si estuviera firmado ante notario. Se tomaba el alboroque, unas copas o un café y nada más, por cuenta del comprador......."

      Eliminar
  3. He de decir que el concepto servir, para mi tiene todo el sentido también en la lógica B. Para mi hay algo en común entre A1 y B3, la servidumbre. (pero aun no lo he meditado suficiente, habría que releer a Hayek, ver el concepto de la educación como un servicio, no como una institución, servicio de instrucción; podria decir que en la logica B se ha profesionalizado la servidumbre, no es como el siervo de la logica A1, peor que esclavo)

    Espero que entiendas que entre paréntesis me voy anotando algunas ideas que me vienen en relación al concepto, y que puedo usar para seguir investigando.

    Sigo...

    ResponderEliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  5. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  6. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  7. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  8. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  9. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  10. He suspendido toda continuación de los textos de Derrida sobre el Capital y sobre Marx.
    Me he detenido en la relectura de "El Mercader de Venecia". Y tengo que completar el análisis que encierra tal obra sobre las figuras del mercader del capital líquido y el prestamista del capital gaseoso.

    Además el último apunte después de comentar tal obra, está escrito ya y dice así:

    ¿Qué hay en la “traddicción” de un Texto?

    Lo que se ha pretendido es tratar el texto de Shakespeare a partir de una metodología semiótica de análisis, consistente en un procedimiento que está entre la traducción y la interpretación. No es ni lo uno ni lo otro, es justamente una trans-dicción porque va a ir a través de la dicción, de la fonemática, de la pronunciación confusa que confunde los significantes y por lo tanto también entrelaza los significados.

    Se trata de una semiótica difusa y difusora de semas. Más que una semántica al uso, se trataría de usar el semantema como elemento básico para considerar un análisis semeio-mántico. Es decir,casi adivinatorio. Hay más mántiké que semiotiké, en el procedimiento de la trans-dicción. Toda trans-dicción especula atravesando muros impuestos como barreras del buen sentido y del sentido común. Toda trans-dicción es paradoxal pues camina paralela a la doxa más ortodoxa.

    Pero esta metodología es también un procedimiento que podríamos denominar “traddiccional”. Hay una doble “dd”, que imprime el carácter a la metodología hermeneútica. Ya que está compuesta por dos functores del sentido: la traducción y la dicción. Esta doble función permite combinada, hablar de traducción del texto en muchas lenguas. Pasar de una lengua a otra, del latín al inglés, del inglés al español o al francés, y retomarlo todo bajo la lengua madre de los griegos. En este sentido es también una trans-traducción o transducción.

    Y este pasar a través de gramáticas imperativas de las lenguas convertidas en idiomas, se realiza gracias a la consonancia y a la asonancia poiética y poética. Creadora y creativa, es esta poiésis. Cómo suena la misma palabra, que es otra, en latín o en inglés. Cómo se desplaza a través del sonido resonante, rebotando de una lengua griega arcaica a otra moderna, hasta producir un efecto de resonancia reverberante que inunda la sala hipóstila de nuestro hipocampo, con un eco de supra-sentido. El texto nos inunda de sentidos.

    El buen texto, el texto clásico del buen autor, es el que permite conexionar y redimensionar el espacio público de la lectura resonante de sentidos. Hermeneusis multidimensional de los campos de significación transducidos de unos a otros, transdichos, traducidos fonéticamente en muchas lenguas ajenas , que se las apropia el traddictor en el momento del análisis textual.

    En el caso concreto, de este análisis o comentario de texto del clásico shakespeariano “El Mercader de Venecia”, sabemos que esto es aún más impactante. Se trata de un clásico de clásicos. Su resonancia puede provocar aturdimiento, mareo, desorientación por el exceso de sema que se descubre en él. Pero si abordamos el barco, o el navío textual del mercader nos encontraremos con sorpresas más inquietantes. Por ejemplo, el método de la traddicción es en esta obra un asunto más profesional si cabe, pues se trata también de “mercadear” con los vocablos, de intercambiarlos unos con otros, de fetichizarlos entre sí. Se trata de tratar con ellos, de tradear, de hacer tratos con unos y con otros. De comerciar con estos vocablos, de cargarlos en un buque mercante y arrojarnos a la aventura. De aventurarnos al oceáno del sentido del texto. De traficar, en alta mar, para luego tratar con ellos en el ágora hermeneútica del mercado. Es un trading semiótico.

    ResponderEliminar
  11. Hola

    Qué gran arqueólogo!!!

    Aunque a decir verdad entre el broker-trader y el vinatero vs tratante nos hemos metido en un callejón sin salida, o no tanto.

    Mi personaje vinatero tenia pegado a sus espaldas al fetiche, que es otra de las cuestiones que me producen neurosis y, al final, he mezclado churras y merinas, el desdoble y el fetiche. La "función" del fetiche en la lógica A, como elemento sagrado (rito) ¿la mano de dios? o en una ceremonia o acto de formalidad (mito) ¿contrato?. Hay fetiche en la mercancía (tensión entre clases, empresario industrial-obrero en la sociedad masa) y hay fetiche en el capital (fractura de la sociedad en multitudes) desde la lógica A, pero ¿y desde la lógica B? para el trader-broker todo es riesgo, desde un chicharro hasta una Matilde, desde una sota hasta un triunfo...lo importante es que sea cabra para que tire pal monte...pero ¿que significaria que el fetiche se adhiera a las señales? Vuelven a la primera posición de pendientes Mondadologia y Teodicea de Leibniz

    A mi me gustaría encontrar a ese personaje entre el Descubrimiento de las Américas, con la llegada de barcos cargados de riquezas, y la creación de la bolsa a principios de 1600. Ya he leído a algún historiador de lo financiero, que la especulación ya existía en el Imperio Romano, con los socio por ejemplo, pero sin haber profesión de por medio. Y digo después del Descubrimiento de las Américas, porque hasta esa fecha lo que mas abundaba eran letras de cambio, posiblemente se comerciaba con ellas (en España, a diferencia de otros países, la primera que se conoce es del siglo XV, Medina del Campo) , pero muy pocos bonos o juros u otro tipo de capital-deuda.

    Por otro lado, (intento procesar mis delirios a algo mas comprensible) volvemos a Shylock.

    Efectivamente, Shakespeare es cruel con Shylock. No debió ser fácil la vida de los judíos en tierras cristianas.

    Sigo con el nombre de Shylock, uno de los más intrigantes de la literatura. A ver si explico bien lo que intuyo o presiento:

    LOGICA A
    Blacksmith, Smith - A1 - herrero
    Goldsmith - A3 - Joyero, orfebre
    -------------------------------------
    LOGICA B
    ?smith - B1 - joyero-prestamista
    ???? - B2 - ??? trader???

    Y Shakespeare en el Mercader de Venecia al joyero-prestamista lo llama SHYLOCK

    Shylock ya no es smith, un worker o trabajador-productor.

    No sin razón, lo tengo más claro después de este ultimo mensaje que has escrito, muchos estudiosos de la obra shakespeariana afirman que Shylock es Shakespeare. Si Shakespeare es un wordsmith, ¿por que Shylock no se llama Locksmth? Lo evidente es que es judío, luego no lo va a llamarlo Smith, pero ¿por qué Shy delante de Lock? ¿tiene algo que ver con una doble no-renuncia? ¿tiene que ver con Extranja de Jodorowsky, con Destierrolandia de F. Arrabal, con la muerte o abandono o desaparición del padre/patria, con el exílio-carcel(llave-justicia) o la diáspora?

    La llave es la clave-código, como el espejo es el simbolo-imagen, como la moneda es semeion

    Así hemos pasado de una moneda-medalla-de reconocimiento-del-poder a una llave-de-transmisión-de-poder. (estaría relacionado con la agallalogia??)

    Incluso la imagen de una llave normal, con sus lineas aserradas, ásperas, discontinuas parecen las señales de los valores bursátiles

    Las llaves de SanPedro son dos, como un símbolo bicéfalo

    Evangelio de San Mateo 16:19 , Jesús dice a Pedro: "Te daré las llaves del reino de los cielos, y lo que tu ates en la Tierra quedará atado en los cielos, y lo que tu desates en la Tierra quedará desatado en los cielos. "

    Respecto al Mercader de Venecia, mis puntos clave son:
    -Riesgo - individual de cada personaje, desconocido como consecuencia de tomar decisiones basadas en sentimientos amor, amistad, vanidad y deseo de venganza
    -Confianza - solo entre cristianos, necesaria para comerciar (relaciones de dependencia)
    -Justicia - para todos por igual, el contrato es sagrado, no se re-negocia

    Termino pensando que ese personaje que hace temblar los mercados, antes que tratante, es un cerrador de tratos

    ResponderEliminar
  12. Reparo un error: "....que la especulación ya existía en el Imperio Romano, con los "socii" y "particulare" por ejemplo, pero sin haber profesión de por medio.."

    Ademas hay un concepto, "ditta di borsa"
    http://www.washingtonpost.com/wp-srv/style/longterm/books/chap1/deviltakethehindmost.htm

    ¿ahi borsa ya hace referencia a la BOLSA? Conozco el otro origen del nombre, Van Der Buërse, pero...



    ResponderEliminar
  13. http://books.google.es/books?id=sKtupCA-s_0C&printsec=frontcover&hl=es#v=snippet&q=noci%C3%B3n%20colectiva%20del%20cr%C3%A9dito&f=false

    ResponderEliminar
  14. Shakespeare es muy cruel, porque mira como acaba el pobre judío "Shylock". Te comenté que shylock significa "avergonzado secreto" que da sentido a lo que acaba siendo Shylock: un marrano. Es decir un judío converso al cristianismo, pero que (es lo abierto de la obra) seguirá siendo judío. Shakespeare le hace decir al final: "Estoy contento".....Este Shakespeare era un ....

    Bueno estoy analizando la obra. Es buena muy buena. Mira por ejemplo: Porcia (nombre de la puerca en latín), Antonio (nombre del Santo asociado a los cerdos), San Marcos (patrón de Venecia cuyos restos, se camuflaron desde Tierra Santa, en un cargamento de cerdos). Bassanio (Bassa o Bacca) no es otro que el mismo seguidor de Bacco. Shylock no quiere cenar santamente con ellos. No quiere comer carne de cerdo. En otro pasaje, Shakespeare hace decire que la "conversión de tanto judío en cristiano hará subir el precio del cerdo en Venecia".
    La libra de carne del crisitiano es una libra de carne de porcino, menos valiosa según Shylock que otra de carne de buey o de cordero. Además, todo sucede en medio de mascaradas, carnavalescas de Venecia. Es decir, de carnes-tollendas o tiempo de la carne de cerdo. Cuando en Venecia se sacrificaban cerdos para Carnaval.
    ...........etc
    ERS

    ResponderEliminar
  15. De ahí podemos extraer dos mundos: Don Carnal (carnaval) y Doña Cuaresma. Dionisos y Melancolía....La risa y la pena. Shakespeare las presenta siempre delante de los personajes centrales.

    Estas dos visiones, además, deben ir acompañadas de dos maneras de afrontar la vida-como-riesgo. Shakespeare gira siempre en torno al Riesgo y a la Fortuna. La Ventura, el contrato a la grosse Venture (del que hablo en uno de mis libros)...Antonio está más cerca del riesgo que el Prestamista (esto es paradójico).
    Palabras interesantes: Mean, Mercy, Merchandise, Fortuna, Aventura, Ventura, Bienes Aventurados y BuenaVentura, Loose y lost,

    ResponderEliminar
  16. Por ejemplo:
    Fortuna es Fortis, de forte y ferre=llevar o cargar peso. Los barcos llevan cargas de mercancía en alta mar, a la Ventura. Del griego phortis (barco de carga).
    De ahí, Fortuna. Fortuna que se convierte en riqueza y azar.

    ResponderEliminar

rillenri@gmail.com