19 marzo, 2013

Contaminación o Contagio.


Lógica B del Capital (gaseoso, plasma) LÓGICA DE LA SEMIURGIA
B1) Espacio del Capital gaseoso
Simulacro de 3er Orden
Capital Gaseoso
Deuda soberana. Dinero fiduciario. Valor de Financiación o valor-del-código monetario
B2) Tiempo del Capital gaseoso



B3) Espacio del Capital plasma
Simulacro de 4º Orden
Capital Plasma
Socialización de lo fiduciario. Mercados electrónicos de capital. Titulización y Financiarización de deudas.
B4) Tiempo del Capital plasma



            En el cuadro de arriba, se esquematizan dos órdenes del simulacro del Capital que dan forma, a la lógica del Capital gaseoso (lógica de la financiación) y del Capital plasma (lógica de la financiarización).

            Acudo a este esquema explicado en uno de mis libros "Semiótica del Capitalismo", (precedido de otro libro "Karl Marx. En la Era del Capitalismo Gaseoso"), para comprender mejor las palabras de un analista financiero que han captado mi atención.

           El País, se hace eco de las palabras del Sr. José Luis Martínez Campuzano (analista de Citigroup), cuando éste declaró, acerca de lo ocurrido en Chipre, con alevosía y nocturnidad:

  “No es un problema de contagio, es un problema de contaminación, de incertidumbre”

          No entiendo bien a qué se refiere Campuzano, cuando distingue "contagio" de "contaminación". Pero me sirve para aplicar una diferencia, entre estos dos palabros, y exponerlo en la lógica del Capitalismo bajo el análisis semiológico.

         Podemos entender por "contaminación" cuando aparece un problema de insolvencia financiera a la hora de devolver un crédito. En el caso por excelencia de la Deuda soberana, este problema afecta a la solvencia de un Estado que es incapaz de devolver lo que le prestaron. Entonces podremos hablar de "deuda contaminada" y por lo tanto a nivel estatal de Estado contaminado financieramente. Deducimos por tanto, que el término "contaminación" es aplicable solo al estado del capital-gaseoso (al simulacro de tercer orden del capital). Este "activo de deuda" contaminado, es aplicable a aquellos paquetes quánticos (hipotecas subprime) que se tornaron de la noche a la mañana en "activos tóxicos". O también podemos hacer un cesto gigante y recogerlos todos en una gran marmita tóxica: el banco malo. Pero el activo contaminado, es en realidad un activo-de-deuda, en cuya jerarquía ontológica situamos al activo-de-deuda-país o bono nacional con una prima de riesgo tan alta que expresa su "más que dudoso cobro". Y podemos concluir que todo intento de re-financiación fallido de un Estado (esto es, de rescate fallido) desemboca en un problema insoluble de contaminación del capital gaseoso de una Economía nacional.

       Pero debemos entender por "contagio" cuando nos situamos en el discurso y la lógica de la financiarización, no ya de la financiación. Esto es, hablar en términos del simulacro de cuarto grado del capital, llamado entonces: capital plasma. Es aquí en este nivel semiótico, cuando el Capital plasma es susceptible de volverse viral y por tanto contagioso. Por ejemplo, aquellos paquetes de deuda (como subprime) comienzan a circular por el mercado global. Este contagio sistémico, del que se habla siempre como mal total del sistema, es también el contagio viral de las señales en el mercado on-line de signos (sin referente real): es decir, el pánico en los mercado de valores de deuda, de productos derivados, de emisiones privadas de bonos, etc.

       Me atrevo a establecer una relación directa entre por un lado, la contaminación de activos gaseosos tóxicos y el fenómeno del "rescate" de un Estado. Y por otro lado, podemos relacionar directamente el término "contagio" con el de la "recapitalización" del sistema bancario de una nación. (Recuerdo el escrito dedicado a la diferencia entre rescate estatal y recapitalización nacional).

       La solución adoptada por la troika comunitaria, muestra la  verdadera esencia del Capital "sin mediación-de-la-producción": su naturaleza gaseosa.
     
      Pero sobre todo, da muestra palpable de una cosa: que ¡el capital líquido ha muerto! Hasta los dineros o capitales monetarios, que restan descansando como depósitos dormidos en el sueño del leteo bancario, son absorbidos por la lógica del capital gaseoso a modo de tornado. Convirtiéndose también éstos en un elemento más de la gran masa gaseosa del Capital.







            

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Esta tarde: la Contaminación (rescate imposible del Estado de Chipre) se ha transmutado en contagio (recapitalización implosiva de la banca chipriota ...y pánico bursátil, al menos en España e Italia)

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rillenri@gmail.com