10 febrero, 2013

Teoría de la preferencia temporal. La médula ósea.

Creo que la médula ósea, o el "moll de l´os" de mi nuevo libro radica aquí, en el problema y desarrollo de la utilidad marginal y la incierta teoría del capital a interés basada en la teoría de la preferencia temporal.


La productividad del Capital y la preferencia temporal.
Menger, ¿qué dice sobre el bien del capital en tanto capital financiero o capital prestado a interés?
 El insinúa, pero no desarrolla una esperada teoría del capital-a-interés. Esperada por sus lectores, sin embargo esa teoría se queda interrumpida, de forma vaga e incierta (Principios de Economía, p.156): “Hemos llegado a una de las verdades más importantes de nuestra ciencia, la productividad del capital”.


La preferencia temporal del valor-de un bien, da por supuesto que el paso del tiempo re-valoriza el bien; esto va contra el principio de entropía que afirma: todo sistema biológico con el tiempo se deteriora, pierde su logos interno y degenera hasta la muerte. Del mismo modo, los economistas clásicos pensaban que con el paso del tiempo, el objeto en tanto objeto-con-valor de uso se deterioraba tanto su esencia (oussía) o cualidad objetiva de bien, como su valor (de uso y posteriormente de intercambio). Todo el mundo sabe que la cosas usadas, valen menos que las cosas nuevas. La gente que no dispone de suficiente capital para comprar bienes en el mercado, se dirige al otro mercado de segunda-mano o de bienes usados, para adquirir el bien por menor precio.

Pero no sucede así, según la lógica del economista neoclásico-mengeriano que fundamenta su análisis sobre el principio de la preferencia temporal. Desde Bom-Bawerk hasta Von Mises, se piensa que “el valor de mercado de los productos actualmente existentes y disponibles están en descuento, en comparación con el valor esperado de mercancías equivalentes en el futuro”. Esto es, que el valor de un bien será más alto en un futuro que en el presente. Esto, como he dicho, es una inconsistencia de acuerdo al principio físico de la entropía, pero lo es también de acuerdo al principio filosófico sobre el concepto de uso y duración del bien: los bienes envejecen y se gastan pues sufren desgaste en el tiempo. Ontológicamente, se trata de un enunciado muy grave: significa invertir el sentido temporal de los procesos físicos. Sería como volver al pasado con una maquina del tiempo.

La única escapatoria al principio del desgaste en el uso, es que ese bien no sea usado ni usable. Si no es usable, es porque si fuera usable aunque no usado, el desarrollo técnico y tecnológico haría poco usable ese bien no usado en un transcurso prolongado de tiempo. A no ser, que sea un bien-de-capital abstracto, lo más abstracto posible: por ejemplo, el capital monetario. Por eso veremos, que esta teoría de la preferencia temporal solo es aplicable a bienes-de-capital abstracto y en especial al capital-monetario. Solo es válida para bienes de capital crionizables o susceptibles de ser criogenizados (como pensaba W. Disney sobre su propio cuerpo).

Pero consideraremos, ahora, que el principio de preferencia temporal se basa más en una cuestión de preferencias-de-satisfacción del sujeto, que de preferencias-de-valor. Si es así, entonces se dice que el sujeto económico prefiere la satisfacción más inmediata a la más lejana, o que prefiere consumir en el presente que en el futuro. Si entendemos en términos de preferencia de satisfacción, acabamos no obstante, entendiento también en términos de preferencia de valor, según la perspectiva subjetivista del valor.


De todos modos, al analizar la teoría en términos de satisfacción, dicha preferencia temporal, nos conduce a decir que toda acción económica está guiada por el principio de esta preferencia temporal de consumo/adquisición, puesto que se valoran más los bienes presentes que los futuros.. Pensar esto de forma radical, conduce a la vez a dos enunciados:
1) que el consumo precede a toda producción.
2) que quien se reprime del consumo inmediato (presente) de un bien es porque lo libera o lo presta a otro que no se reprime.


La actividad del préstamo y la preferencia temporal.
Nace o aparece así, una concepción distinta  hasta ahora, sobre la idea del préstamo de un bien. En concreto, del préstamo del bien-de-capital. Y del préstamo-del-capital financiero a interés.
Esta teoría de la preferencia temporal en el consumo de un bien (y de un bien de capital) da por supuesto o toma como presupuesto una condición no dicha: que la producción nace del consumo de bienes-de-capital. Pero a la vez, no se pregunta por el ahorro necesario para haber consumido ese bien-de-capital. Su lógica conduce, a decir que el consumo de bienes-de-capital solo es posible a través del préstamo del Otro. El gran Otro, que diría el lacanismo.

Esta teoría de la preferencia temporal, incita a afirmar que la producción se debe y obliga a la actividad económica de la financiación, que es la del préstamo y endeudamiento. Uno debe financiarse para producir, a través del préstamo o endeudamiento. El ahorro, como actividad económica,  ha desaparecido del contexto teórico.

Si el acto principal o fundamental de la actividad económica, se funda sobre el principio de la preferencia temporal, entonces ese acto no puede ser otro que el “capital-a-préstamo”. Y el valor de esa acción prestataria de bienes de capital, será determinado por el precio-de-prestar dicho bien durante un período de tiempo. El precio de prestar el bien de capital es el precio de adelantar ese bien de capital a otro sujeto que no puede esperar al futuro para consumirlo/adquirirlo. Y ese precio de préstamo está definido por la tasa-de-interés.

De modo, que según esta perspectiva económica de la  preferencia temporal, cuando ésta es alta se valorará  mucho más el consumo presente que el consumo futuro, con lo que implicará pagar un precio alto según una alta tasa de interés. Por el contrario, si la preferencia temporal es baja, se valorará menos los bienes presentes que los bienes futuros y conducirá a pagar un interés mas bajo.

Sobre el porqué el sujeto económico prefiere anticipar los bienes futuros al presente, se pueden exponer dos razones:
1º) porque “más vale pájaro en mano que ciento volando”. Es decir, es más seguro el actual presente, que la incertidumbre del tiempo futuro. Esto sin duda, implica introducir en el análisis un factor nuevo: el riesgo y la probabilidad.
2º) porque disponer del bien ahora, nos proporciona más capacidad de acción. Esta libertad o potencia de acción, ha sido definida por los economistas como “oportunidad de negocio” ligada al “coste de esa oportunidad”. Es decir, que uno acepta consumir el bien-de-capital en el presente, porque visualiza una oportunidad actual de negocio futuro.
Por tanto, los dos conceptos vinculados a la concepción del capital bajo la teoría de la preferencia temporal, serán los que definan la idea del “interés financiero”: el riesgo y el coste-de-oportunidad.
El segundo parámetro se mide en términos de preferencia temporal o “tasa de interés”. El primer parámetro se mide a través de una función de probabilidad.

La utilidad marginal y la utilidad logarítmica.
Hemos llegado a la conclusión de que la teoría de la preferencia temporal solo es “útil” para comprobar la utilidad del bien de capital más abstracto: el capital-monetario; y ésta desemboca en los dos conceptos definitorios del capital-a-interés: la tasa de preferencia temporal (ratio de interés) y la función del riesgo (cálculo de probabilidades).

Así es como la visión sobre  la “utilidad marginal” de Menger, de la que surge la teoría de la preferencia temporal, nos conduce hasta el capital-a-interés y sus dos variables (tasa de interés y  probabilidad de riesgo).

Y ahora podemos afirmar que la nueva visión económica (neoclásica) que promovió Menger, seguido luego por Böhm-Bawerk (“Valor, capital, interés”,1884 y “Teoría positiva del capital”,1888) nos da pie para pensar que su lógica se funda en dos principios fundamentales:
1) el principio de la utilidad marginal
2) el principio de la utilidad logarítmica

Ustedes dirán, porqué la utilidad marginal sustenta la tasa de interés. Porque la utilidad marginal está basada en la idea matemático-lógica de “la adición marginal” que es la “adición infinitesimal” que a su vez remite a la idea del cálculo diferencial. ¿Y que no es  una tasa de interés, sino un coeficiente diferencial entre dos sujetos? el sujeto prestante y el sujeto prestado. El interés es un diferencial, que media entre dos sujetos cuya preferencia temporal por el capital-monetario es distinta. (Esta idea de la razón-del-interés como concepto fundamental de la lógica-del-diferencial, está  ya suficientemente explicada y desarrollada en mis anteriores libros).

Respecto al otro principio tractor de la nueva economía pensada alrededor del capital-a-préstamo, podemos decir que también la probabilidad y el riesgo surgen como desarrollo de un nuevo concepto de utilidad que desciende de la utilidad marginal: la función de la utilidad logarítmica como expresión matemática del cálculo de riesgos.



Nota a posteriori: Uno, se queda un poco más que perplejo, cuando escucha en esta lección, que la Teoría de la Preferencia temporal se eleva a la categoría de "exigencia ontológica". Exigencia ontológica del ser humano como ente, y  por extensión como sujeto económico, y especialmente del sujeto económico llamado "empresario".

Pero desde mi humilde perplejidad, me pregunto ¿cómo puede ser que en virtud de esa exigencia ontológica que se expresa en la Teoría de la Preferencia Temporal, pueda el empresario en tanto inversor productivo que pide financiación bancaria (es decir, como capitalista productor que no-espera a tomar el capital-prestado y al mismo tiempo espera-a-producir bienes) desafíar esa misma "exigencia ontológica"???

Y esa perplejidad solo puede ser diluida si ustedes piensan en el interés-del-capital-a préstamo, como "diferencial" que media entre las dos acciones paradójicas (de la no-espera y de la espera) de un mismo sujeto (empresario).

l



1 comentario:

  1. Relacionando políticas de endeudamiento con la "preferencia temporal" ver artículo en http://juanramonrallo.com/2013/02/por-que-los-quantitative-easing-no-generan-inflacion-pero-si-desajustes/
    ERS

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rillenri@gmail.com