24 abril, 2012

Meditaciones sobre la conciencia y el capital

Repaso la lectura de Foucault acerca de su teoría sobre las Tecnologías del yo, y me encuentro con este fragmento, que no tiene precio:


La conciencia es el cambista del yo. Debe examinar monedas, su efigie, su metal, su procedencia. Debe pesarlas para comprobar si han sido usadas indebidamente. Igual que la imagen del emperador está presente en el dinero, así debe estar la imagen de Dios en nuestros pensamientos.

Dice Foucault que la conciencia es el cambista del yo, que examina las monedas respecto a su relación de valor, de peso, de su naturaleza metálica, y.... por tanto respecto a su valoración en referencia a un patrón metálico. 

Que la efigie del emperador romano en la moneda de oro o de plata, es como la cara de Dios en nuestro pensamiento. 

¿Esto significa, tal vez que al desaparecer el dinero metálico, gracias a la omnipotencia del dinero electrónico, también se disolverá la conciencia de lo divino en nuestras mentes, tal como se deshizo la conciencia del patrón oro? 

Nos podemos preguntar entonces:
¿Es que  la muerte de lo divino, que proclamó ya Nietzsche, no culmina hasta que muera el dinero metálico?
¿ Y junto a ello, con la Política monetarista, del dinero electrónico, de la deuda soberana, de los mercados de derivados, no murió ya la Economía política?


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