24 agosto, 2011

Hayek por Schmitt. El Estado de Bienestar y la Soberanía. (I)

Sobre la soberanía o el poder del Estado, me viene al pelo la actualidad económica, ya que acabo de leer entre otras lecturas, la de Hayek (La desnacionalización del dinero). Mientras trato de componer mis ideas en un pequeño ensayo que publicaré en breve (“En la Era del Capitalismo Gaseoso”), estoy convencido de que ni Zapatero, ni Rajoy, ni el eje franco-alemán sustentan el poder del Estado.

Publicación a final de Septiembre

Me explico, hace semanas coincidieron las declaraciones de Sarkozy después de su reunión con su colega alemana, con mis reflexiones y lecturas veraniegas, en la necesidad de poner límites al endeudamiento de los Estados, a través de la reforma de las Constituciones.

Sorprendemente o no, después de dos semanas, veo que en España se anuncia por parte de Zapatero y Rajoy el consenso y la decisión nacional de modificar la intocable Constitución, con ese mismo propósito (no político sino económico), como si fuera una idea propuesta a nivel nacional.

Pero cada vez estoy más convencido de que no son ni Sarkozy ni Merkel (el eje franco-alemán), ni por supuesto Zapatero y Rajoy, los que representen el “Poder” o la “Soberanía” en mayúsculas, del Estado. 

Según este esquema cronológico de acontecimientos, no podemos tampoco decir que “el Soberano es quien decide cómo y cuándo has de modificar tu Constitución” como a priori podríamos pensar, siempre y cuando no aclaremos qué es el Poder.

Debemos tener claro que la clásica definición de aquello que pudiera ser la soberanía, bajo la perspectiva del filósofo Carl Schmitt, que afirmaba que la soberanía la ostenta aquel que puede declarar el “estado de excepción”, no es tampoco la definición apropiada a lo que hoy en día acontece tanto en Europa como en el mundo globalizado que nos ha tocado sufrir.

Deberíamos de fijarnos, a mi modo de ver, no en el atributo del poder como “soberanía política”, sino en el predicado del poder que atribuye a éste, la capacidad de emitir dinero. Es decir, lo que hace que el soberano o el poder sea el sujeto de la máxima y última decisión, no es el hecho de convocar al pueblo a un estado de excepción o incluso de alarma, sino la acción por parte del soberano (gobierno del Estado) de “crear dinero”.

En este sentido, son los Bancos Centrales o el Tesoro del Estado, los que tienen la capacidad de emitir o crear dinero desde la nada. Exnihilo, desde la Nada, se crea el Todo. Ese es el verdadero nihilismo de nuestros tiempos. Dios creó de la Nada, se nos decía desde la Filosofía Medieval, así mismo, el Estado emite Dinero desde la nada.

Pero en nuestro tiempos, que son tiempos de Crisis financiera mundial, emitir dinero desde la Nada, es en realidad y al mismo tiempo, emitir Deuda desde la Nada. Podemos concluir entonces, que lo que caracteriza la esencia de la Soberanía del Poder (del Estado) no es como decía desde “lo político” Schmitt, la declaración de la situación de guerra mediante el estado de excepcionalidad, sino más bien la Soberanía debería definirse como “el poder para emitir Deuda/Dinero desde la Nada”.

Debemos pensar hoy en día, no en el Poder de Schmitt, sino en el Poder de Hayek, como aquel poder del soberano que es el Estado (o el Gobierno económico-político de éste), que tiene el don de crear Deuda de la Nada, a través de sus imprentas de Deuda. De modo, que el verdadero Poder ya no se define desde “lo político” sino desde “lo económico” y en concreto desde “lo monetario”. Aparece en nuestro análisis, una especie de “ontología monetaria” del Poder o la Soberanía. Todos conocemos que desde tiempos inmemoriables, el Aúreo o el Sólido, o monedas menos honorables como el Denario o el Drakma, fueron emitidas por el soberano, siendo éstas representaciones icónicas del poder del soberano, mostrando su efigie por una de sus caras. Pero ahora, el patrón metálico (oro, plata o bronce) del dinero-moneda ha desaparecido para siempre. Ahora el Dinero es una “entelequia de Deuda”, que permite al Soberano (Gobierno) seguir administrando su poder y su fuerza, haciendo creer a la Sociedad (el Pueblo) que el Poder es aún “lo político”.

Cuando sabemos todos, que “lo político” es tanto sólo un predicativo o atributo de la esencia que es “lo monetario”.

Y así podemos finalizar, reflexionando sobre si no debemos rendir cuentas todos nosotros, después de varios siglos de política nacional o estatal sustentada o apoyada sobre la muleta de la “política monetaria”. Siendo así, que la divina creación de Deuda/Dinero a partir de la Nada, ¿no ha sido la descripción más nítida de lo que es el Poder del Soberano, en el marco de un Estado moderno?.

Por último, me pregunto que de ser así, ¿no es el Estado del Bienestar, un monstruo hipertrófico, similar a un Leviathán, que ha crecido gracias al poder divino concedido al Gobernante para poder crear Dinero/Deuda exnihilo?, ¿ No es esta Reforma de la Constitución sobre la necesidad de limitar la Deuda del Estado del Bienestar, el principio del Fin de este Estado Leviathán disfrazado de Srta Pepis?

Y acordándome más de Hayek, que de Schmitt, me pregunto si ¿no es este fin del Estado de Bienestar que ha sido un Leviathán disfrazado de Srta Pepis, el fin también de la Política entendida como SocialBurocracia, perdón: Socialdemocracia? ¿No ha sido el Estado del Bienestar, una "mal-entendida y mal-gestionada política social"? ¿No ha sido ésta, en realidad, la excusa para disfrazar la Soberanía de crear Deuda con el fin de hacer sobrevivir a un Aparato político y burocrático que concibió el Poder como SocialDemocracia?

3 comentarios:

  1. Muy interesante, pero...
    1) El emitir dinero desde la nada es en política lo que el milagro en teología y, en este sentido, es exactamente lo que Schmitt entiende por estado de excepción.
    2) Creo que la política no es una provincia de la economía, como parece deducirse del post, sino exacta,ente al revés, aunque en estos tiempos cueste creerlo. La política es la tecnología de la humanización (del paso del animal a animal político).
    3) Se puede elegir ser pobre, no se puede elegir carecer de valores (otra cosa es el valor de nuestros valores).
    Gracias por el link

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  2. Profesor, creo que puedo estar de acuerdo con usted en cuanto a "lo deseable" de los puntos 2 y 3. Sobre el punto 1 es donde me encuentro más discrepante, puesto que tengo mis dudas sobre que la "emisión de dinero" sea un "milagro". Más creo pensar que por el contrario, la "emisión de deuda" (en el estado moderno) o la "acuñación de moneda" (en la antigüedad) era y es la condición más ordinaria y necesaria que posibilita la misma existencia del Soberano. Y pienso por ejemplo, en Schmitt, suponiendo que para que se declare el Estado de Guerra, es necesario previamente y posteriormente, acuñar mucha moneda o emitir mucha deuda para financiar esa Guerra. Dicho de un modo simple, el Soberano no puede declarar ningún estado de excepción, sino tiene la capacidad de emitir deuda o acuñar moneda. De este modo, parece que "la soberanía de lo político" se subordine a "la soberanía de lo económico". Y sino, permítame un chiste...que se lo pregunten hoy en día a los nacionalistas.

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  3. Sobre el concepto de CAPITALISMO GASEOSO, ver el libro "Karl Marx en La era del Capitalismo gaseoso". Concepto inspirado a raíz de un texto que hablaba del "Capitalismo Gaseoso" ya en Septiembre de 2008, encontrado en un blog curioso (http://e-n-r-r-i.blogspot.com.es/2008/09/no-estamos-ante-el-capitalismo-lquido.html)

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rillenri@gmail.com