13 febrero, 2013

¿La dictadura de los mercados? o la dictadura de las Autoridades monetarias.


Comprendo la carga sentimental que lleva implícita la frase lanzada en una calle sin esperanza: ¡Contra la dictadura de los mercados!. Pero al mismo tiempo, entiendo que es razonable preguntarse ¿qué mercados? y ¿qué dictadura?

En las redes se suelen leer breves opiniones escandalizadas y bélicas contra una locura del capitalismo y una dictadura de los mercados. Otros, sin embargo, replican diciendo que “el mercado somos todos” incluídos “nuestros ahorros y nuestras pensiones. No una panda de especuladores”.   Incluso enuncian tan atrevidas frases como:

La dictadura del mercado es una chorrada inventada por países y entidades que han abusado del crédito facil y barato y de la época de bonanza y ahora quieren que siga la fiesta sin pagar más ni cambiar nada.Pero si quieren reducir la exposición de la economía al mercado financiero es bien fácil, queridos gobiernos. Dejen de endeudarse por encima de sus ingresos, dejen de pedir dinero en OPVs invendibles con valoraciones de ciencia ficción a los malvados mercados. Pero no. Solucionamos deuda con más deuda (ampliar el EFSF). Luego le echarán la culpa a la dictadura de no se qué...”

Y gran razón encierra esta contraréplica, pues todo debe mantenerse a costa de endeudamiento. De un edeudamiento estatal y privado que tiende a infinito como una asímtota. Y cuando digo todo, me refiero fundamentalmente, al status de vida de las gentes de occidente y de Europa en particular. Su estado de bienestar, su estado de disfrute, su estado de seguridad, su papá Estado y su mamá Banca. Ahora, eso sí, a costa de mayor endeudamiento. Pero si alguien emite deuda, alguien habrá de comprarla con la esperanza no solo de cobrar intereses sino antes que nada de recuperar el capital prestado. Pero lo cierto, y es una verdad que duele: Occidente es insolvente.

Habría pues también que preguntarse, ¿quienes son los mercados?, y en concreto ¿quiénes son los mercados-de-deuda?. Todo el mundo sabe que en una economía-de-mercado, Dios es la mano-invisible que ordena el kosmos de los precios, en función de un equilibrio dinámico entre dos movimientos de fuerzas simbióticas: la oferta y la demanda. Pero todo el mundo sabe, que también el la llamada Economía comunista, los precios los fija el Estado, o el Partido.

Si previamente distinguimos una diferencia fundamental existente en la Economía: la del Mercado de productos y la del Mercado de valores-de-deuda, podemos seguir con nuestra exposición.

El mercado de valores-de-deuda y no el de productos/servicios, es el que está más íntimamente vinculado a la emisión de dinero, de deuda, que efectúan los Estados por un lado y por otro lado, al intercambio de valores bursátiles de todo tipo y especie, que efectúan los bancos(-de-inversión). Estado y Bancos (actuando como bancos de inversión de deuda) son los dos sujetos o agentes principales de este Mercado. Y ellos son los “dictadores del mercado”, que actuando a modo de pinza, atenazan el capital productivo (sólido y líquido) cuanto pueden. Para reconvertirlo en capital gaseoso y capital plasma.

Una prueba de ello, es que los Estados y los Bancos Centrales fijan por un lado: los límites de seguridad de este mercado-de-deuda y por otro los límites de beneficio de dicho mercado. Los límites de seguridad son los límites de insolvencia bancaria, por ejemplo los coeficientes de caja (del 2% reducido actualmente al 1%), de garantía bancaria, de liquidez financiera de las entidades de crédito. Desde que el mundo comenzó a ser monetarista, el Soberano señala el camino. En nuestra Historia reciente, prrimero fue el Estado en el BOE A-1962-24359 (España,1961), y luego a partir de 1999, se encargó el Banco Central Europeo.  

Además de fijar el precio-del-dinero interbancario, a eso hay que añadir ahora, que el Banco de España anunció la imposición sobre la rentabilidad de los depósitos de ahorro de los ciudadanos, no será superior al : 1,75% (1 año), 2,25%(2 años) y 2,75% (a tres años).

Los banqueros y autoridades monetarias, justifican la medida como modo eficaz de luchar contra lo que de denomina “guerra del pasivo” entre los bancos comerciales por obtener dinero fresco. Así los bancos no se verán obligados a dar intereses por encima de sus posibilidades. Contribuyendo así a un saneamiento de sus balances. Con ello, parece cerrarse la tenaza de ese otro mercado, dictado por el par Estado-Bancos. La verdadera dictadura del Mercado: ese otro Mercado. Complicidad no nueva, sino antigua e histórica entre Estado y banqueros. Pregúntenselo a Maquiavelo.

Esta dictadura del Estado-bancario, cerrando la tenaza de sus pinzas, sobre el ciudadano, afecta directamente al concepto de “ahorro”.  En España, principalmente es donde hay una preferencia por el ahorro tradicional en depósitos bancarios (45% de la riqueza de las famílias). Esta medida afecta y penaliza el ahorro, el poco ahorro que quedará en las famílias. Si la tasa de interés por un depósito es inferior al ipc, el ahorrador decide o bien no ahorrar, o bien llevar su dinero a los mercados-de-fondos o a la bolsa directamente. O bien, comprar deuda del Estado. Se está forzando así, la dirección que debe tomar el poco ahorro que queda en el sentido de hacerse “gaseoso” o incluso convertirse en “estado de capital plasma”.

Pero además si las entidades de crédito no recaptan depósitos, tampoco podrán ejercer su función comercial (prestar a empresarios)  pues sino hay capital pasivo o prestado no hay negocio bancario. Por el contrario, los bancos (ya des-comercializados) optarán por continuar su negocio de inversión financiera. Al desviarse el ahorro en depósitos de la ciudadanía, capital líquido, hacia activos financieros gaseosos, se evita que  no se incremente la prima de riesgo del Estado, así como tampoco decaiga el índice del IBEX. 

Evitamos así, que si quiebra algún banco, no haya tanto depósito garantizado que deba devolver el Estado. El ciudadano está atrapado, por los límites del Mercado Estatal-Bancario, que fijan desde los tipos de interés interbancario, las emisiones de deuda, los coeficientes de solvencia de los bancos, los límites del interés a percibir por los ahorradores, etc…Estamos en un CAPITALISMO BUROCRÁTICO sin mercado libre, o CAPITALISMO ESTATALISTA o CAPITALISMO DE ESTADO.

Cuando oigan aquello de la Dictadura-del-mercado, acuérdense!, ¿de qué mercado libre les están hablando?. Ron Paul, Ron Paul recuerda a Bernanke que "la Reserva Federal es la culpable de la crisis". El congresista norteamericano ya dijo en 2009:

“"Fraude monetario de políticos, banqueros centrales y burócratas, (…) La manipulación de la oferta monetaria y los tipos de interés rechaza todos los principios del libre mercado. Irónicamente, los mercados libres y las monedas respaldadas con activos de valor generan tipos de interés bajos, pero, a diferencia de la política artificial orquestada por la Fed, la transmisión de esta información es beneficiosa para inversores y ahorradores”



Referencias:
http://www.libertaddigital.com/economia/ron-paul-recuerda-a-bernanke-que-la-reserva-federal-es-la-culpable-de-la-crisis-1276353186/


NOTA complementaria:  a 15/02/2013 encuentro por la Red, este documental sobre el mismo tema.

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