04 febrero, 2013

El entuerto de los Economistas profesionales.

Porqué y cómo explicar el entuerto al que parece haber llegado la Ciencia Económica.

Los economistas profesionales de hoy en día, suelen calificar de entuertos, de monstruos, de fantasmas, a los  diversos fenómenos, que el Capitalismo (gaseoso) ha hecho aflorar a la superficie en estos tiempos de crisis como los que vivimos.

Entre esas quimeras bicéfalas, hydras de Lerna, cancerberos varios, gorgonas y demás monstruosidades, los profesionales de la Economía ven con espasmo la horrible escena de los "intereses negativos" (p.ej. los de la prima de los bonos alemanes), o el hecho que contaba en el post anterior el Sr Bill Gross (que en los años 80: se requerían 4 $ de crédito nuevo para generar 1 $ de crecimiento en el Producto Interno Bruto y en los años 2000 fueron 6 $ de crédito nuevo, los necesarios para generar 1 $ de crecimiento en el Producto Interno Bruto).

Todos esos fenómenos impíos para con las escuelas tradicionales de Economía, son sin embargo la expresión de la nueva naturaleza del Capital: el Capital Gaseoso.

Pero esta estupefacción no es nueva. Ya Aristóteles no daba crédito a la auto-procreación de un ente estéril, como era el capital-a-interés. Tampoco Marx concebía lógico el gran monstruo del capital ficticio (interés del capital financiero). El economista alemán Böhn-Bawerk, calificó de místico y mitológico la visión de F. Bates Clark sobre el capital como fondo que se autoproduce a sí mismo. Actualmente, son muchos y muy buenos, los economistas que califican de engendro el hecho de que se pueda pensar si quiera, en que el Capitalismo dependa más del consumo que del ahorro. O que sea una tara del capitalismo, el hecho de ofrecer intereses negativos por unos bonos.

Pero lo cierto es que el Capitalismo Gaseoso es de distinta naturaleza a la del Capitalismo líquido. La razón interna del capitalismo líquido fue siempre que la producción precedía al consumo. Fue también que las preocupaciones eran siempre de futuro, por satisfacer las necesidades. Pero al igual que Deleuze, invirtió la lógica de Freud (del Psicoanálisis al Esquizoanálisis), así también la lógica del Capital líquido ha quedado invertida por la del Capital gaseoso. Si el capital líquido era un organismo de producción, el capital gaseoso es un cuerpo sin órganos de financiación.

Si Freud concebía la líbido como energía comprimida y reprimida por una instancia superior moralmente, quedando sumergida en la infraestructura de la psique, así Marx concibió que esa infraestructura social de la psique se expresaba en las relaciones de producción. Y tan cierto es esto en Economía, que esa líbido reprimida era también una acumulación (de capital) bajo la forma del ahorro. El ahorro era el resultado de una instancia represora que regulaba la salud psíquica del Capital. La renuncia al consumo inmediato solo quedaba liberada cuando se canalizaba convenientemente por medio de la inversión en bienes de producción (de bienes de capital). De modo que el Capital líquido funcionaba gracias a una doble función psíquico-productiva: se restringe el consumo y se libera la inversión.

Pero la acumulación no es el principio motor del Capitalismo gaseoso. Hay otro origen como vislumbró Marx. Tampoco la producción debe preceder al consumo, en este tercer simulacro del capital (Baudrillard).

Forma calificada de monstruosa a lo largo de la Historia. Aquí, el capital ya no se hace líquido, sino gaseoso. Cuando el consumo precede a la producción, cuando se invierte la preocupación en el tiempo, son las satisfacciones pasadas las que se deben producir (para devolver). Es la esencia del capital a préstamo. No hay acumulación de energía, ni de capital, ni de líbido, sino que se trata aquí de deseo liberado sin represión alguna. De una ausencia de acumulación, de ausencia del Ser (en Derrida), de ausencia de atesoramiento (no hay existencias de oro en los bancos centrales), de ausencia también de liquidez (no se inyecta dinero se insufla), para un capital que se ha emancipado de la lógica de la producción.

Puesto que los bienes-de-capital, llamados tradicionalmente así, ya no son , ni los recursos naturales, ni el valor-trabajo-producción, ni tampoco el tiempo de la fabricación. Ahora los bienes de capital son otros: en lugar de los recursos naturales los recursos de información, en lugar de la plusvalía el interés financiero, y en lugar del tiempo de fabricación el tiempo de devolución del capital.


Apuntes complementarios al tema:
En el Capital gaseoso no son las empresas del Capital líquido, los sujetos protagonistas de la lógica de producción, sino los bancos en tanto sujetos principales de esta naturaleza distinta del Capitalismo.

Si las empresas dependen de la liquidez, los bancos por el contrario: son agentes económicos que operan con fondos de maniobra-negativos y por tanto son estructuralmente a-líquidos, pues su problema no es la iliquidez sino la insolvencia.

No es un asunto de grado-de-liquidez (Menger), lo que tiene que ver con los bienes del capital gaseoso.

Referencias a posteriori adjuntas:
El perspicaz y famoso profesor de estructura económica, Sr. Santiago Niño, escribe de forma más clara que un servidor la idea de que: "Pero sobre todo no tiene sentido maldecir lo que se hizo porque, pura y simplemente, no había alternativa: a mediados de los 70 el modelo que se puso en marcha tras la Depresión supuso que ningún límite se dibujaba en el horizonte; en nada y para nada. En los 80s empezó a vislumbrarse que cada vez hacía falta menos factor trabajo para producir una unidad de PIB. En los 90 empezó a masificarse el crédito y en los 2000 llegó su crecimiento exponencial. Hasta que se ha agotado la capacidad física de endeudamiento. Y en esto estamos."


Reflexión final:
Para cerrar el círculo de estos últimos escritos del blog, mi reflexión ahora, gira entorno al concepto de "productividad marginal" del capital gaseoso (capital a préstamo) enlazando con el dato fundamental que el Sr Bill Gross comentaba acerca de la Supernova del Capitalismo (que en los  80s: se requerían 4 $ de crédito nuevo para generar 1 $ de crecimiento en el Producto Interno Bruto y en los años 2000 .fueron 6 $ de crédito nuevo, los necesarios para generar 1 $ de crecimiento en el Producto Interno Bruto). Esto quizás tenga algo que ver con la idea de la "utilidad marginal-del capital a préstamo". Reflexionando en torno a los Principios de Economía de Menger. La lástima es que no soy economista profesional...

Nota de apoyo
La economista Reinhgart y su compañero Rogoff escribieron hace un par de años, "This time is different", ocho siglos de "locura financiera". Un libro con éxito, que dice cosas como las que reproduce en una entrevista, la autora Reinghart:
¿Represión?. Crédito regulado o dirigido, donde los gobiernos colocan su deuda a tipos de interés 
inferiores a los de mercado, o donde la banca tiene que cumplir coeficientes de inversión en deuda pública. El sector financiero operó así desde 1945 hasta 1980, el inicio de la desregulación y de la globalización. Y mi pronóstico es que iremos gradualmente en esa dirección, hacia una desglobalización financiera, con mercados más segmentados y nacionales. En Francia, una regulación acaba de aprobarse para favorecer la inversión en deuda pública de las aseguradoras en lugar de en activos bursátiles. Y lo más curioso es que entre 1945 y 1981, los tipos de interés reales (descontando la inflación) han sido negativos el 50% del tiempo, exactamente igual que entre 1981 y 2012 ".

"El ejemplo, valido en España, consistía en defender al principio que no se trataba de un problema de solvencia sino de liquidez. Hay momentos de exceso de endeudamiento en que es necesario reestructurar la deuda aunque sea muy difícil."

"Desde luego, una de las características de las crisis bancarias serias es el daño económico profundo que crea y que no es pasajero. Después toma tiempo recuperarse y desendeudarse. Todo depende del proceso de desendeudamiento privado. Ante los gobernadores de los bancos centrales, en Jackson Hole, estimamos que los periodos de endeudamiento duran siete años y los de desendeudamiento diez. En España, el proceso de desendeudamiento privado apenas ha comenzado en el sector privado, lo que unido al descenso del PIB agrava el peso de la deuda sobre la economía. Y aunque sea duro es realista decir que les queda por delante un proceso largo y doloroso."

Leer más: http://www.lavanguardia.com/economia/20120602/54302377760/carmen-reinhart-necesario-recurrir-quita-deuda-privada.html#ixzz2KEGDnekO 




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