22 diciembre, 2012

Uso o Utilidad: esa es la cuestión (II). Menger y Spinoza


La forma no se actualiza del todo hasta que se produce el proceso de “individuación”. Una individuación diferente de la individualidad. Mientras que la individuación es resultado de la “singularidad”, la individualidad es el resultado de la “particularidad”.

De tal modo es así, también en la Economía llamada Microeconomía (estudio del fenómeno de los mercados).

La Microeconomía parte de una Teoría del Valor fundada sobre el concepto revolucionario de la “utilidad marginal” que se contrapuso a modo de método científico, frente a la tradicional Teoría del Valor sustentada por el “uso sustancial” (Ver post anterior).

Y es que el objeto en tanto “bien” a mercadear o a ser mercadeado, se comporta como un ente cuyo valor viene dado no por el “uso sustancial” sino por la “utilidad marginal”. De modo que, tal uso se convierte en utilidad por obra y gracia del “espíritu de lo marginal”. Es decir: por el espíritu de lo que está en el margen, al margen casi… Está al margen o en la periferia de los acontecimientos de aquel ente llamado ahora mercancía o bien.

El espíritu de la marginalidad en el “uso”, es la utilidad marginal, que dota al ente de Mercurio, de una aproximación al límite del ser. Su esencia no es la sustancia, no es su ser-hierro ni su ser-trigo. Tampoco se define ya por su esencia, por su oussía ni por su naturaleza (phúsis). Ni tan siquiera este ente mercurial puede ser designado como “particular”. Sino que es el ente ahora el que es pensado y siendo sido, por su “singularidad”. Singularidad debido a su ser-pensado-como marginalidad en su uso. ¿Qué quiere decir todo esto?

Que el ente y su valoración, ya no pueden ser dichos en función de su esencia universal, ni tampoco en función de su particular satisfacción a cualesquiera de las necesidades que asolan al hombre.

Esta entidad microeconómica, es también una entidad antimetafísica. Pues escapa al ser-de-lo universal, como al ente-de-lo particular. Y en su huída se encuentra en un oceáno del devenir accidental, a causa de su marginalidad de uso. Esto es: el bien se presenta desde su singularidad que le viene conferida por su ser-pensado en tanto bien-de-utilidad-marginal. Es preciso que ustedes vean como esta “diferencia inviduante” del ente singular por su utilidad marginal, difiere por su carácter antimetafísico de aquella tradicionalmente metafísica: no sólo a la aristocrática diferencia específica, sino también a la real diferencia de género. Para caer en el magma iridiscente de la convulsionada diferencia-de-potencia. Una diferencia que se cifra y descifra en el “accidente”, en su “singularidad”, y microeconómicamente: en su “utilidad marginal”.

Hemos presenciado como el bien-de-utilidad marginal, monstruo del pensamiento creado por la Microeconomía, nos arroja al gran mar abierto del ser unívoco. Un ser unívoco que se dice indistintamente de un diamante que del agua. Un ser unívoco que se dice de cada uno de todo los entes del mercado, por obra y gracia de su “singularidad” marginal.

Es ahora, cuando contemplamos el fenómeno mágico de una aurora boreal cristalizada en una repetición de la Identidad (el mismo Bien), que produce diferencias marginales de utilidad. La lógica de Spinoza al servicio de la Microeconomía de Menger.


Nota a posteriori

Se podría sugerir que entre el materialismo histórico de Marx y el materialismo ¿científico o mejor cientifista? de Spinoza entre muchos otros (de Mach a Deleuze, por ejemplo), hay una mediación sin continuidad (como diría Althusser, se trata de pensar otro Marx (algo surrealista) en un nuevo materialismo-de-la-lluvia, un salto al vacío del propio pensamiento metafísico).

Se trataría de ver cómo el concepto de “utilidad marginal” se deja el asentamiento del “valor-como-uso sustancial” para arrojarse al precipicio del valor-como-utilidad marginal.

De modo paralelo, el valor que venía condicionado según la tradición metafísica (sea idealista o materialista, por eso debemos incluir a Marx en ella), se convierte en un valor delimitado solo por la utilidad-marginal y ya no por su uso-sustancial (sea éste idealmente concebido o materialmente fabricado).

Y así, podemos observar como el valor-del-bien ya no vendrá determinado por la fuerza de campo gravitatorio originado por la Oferta de producción, sino que estará ahora determinado por una energía similar a la de todo campo vectorial creado por la Demanda de consumo. Si la Oferta se sustenta por el valor-de-uso sustancial, la Demanda se construye metodológicamente sobre el valor-de-utilidad marginal. No es ya el “coste”del fabricado el que expresará el valor de las mercancías en el mercado, sino el “costado” marginal el que muestre como se da valor o significación a los bienes del mercado.

Si en el materialismo histórico, era la dialéctica en la lucha por los medios de producción, la que tensionaba todo el mercado así como el proceso de valoración de las mercancías; sin embargo en el materialismo “científicista” es la “difeléctica” la que mueve el mercado. Nuevo vocablo inventado ahora: la diferencia dentro de la repetición o también llamado "el diferencial". Una difeléctica, que en su repetición del bien o de la mercancía, difiere en sus unidades repetidas, en sus veces repetidas en las que el bien se expone al fenómeno del uso-como repetición. Surgiendo así, la diferencia en la repetición del uso: la utilidad marginal. No es lo mismo, como dijo explícitamente Menger:

Supongamos que en un bosque, y a gran distancia de otros sujetos económicos, viven dos granjeros, que  practican entre si un amistoso intercambio, de suerte que pueden cubrir holgadamente todas sus necesidades tanto respecto de la cantidad como de la intensidad. Cada uno de ellos tiene los caballos necesarios para el cultivo de  sus tierras. Necesitan uno de estos caballos para producir los alimentos imprescindibles para mantener su vida y la de los suyos, otro para cultivar unas fincas que les permitan una dieta más rica para sí y para sus respectivas familias. Cada uno de los granjeros dispone además de un tercer animal para acarrear desde el bosque a la granja leña para el fuego, madera, piedra, arenas y otras cosas similares con destino a nuevas construcciones y también para roturar  nuevos terrenos de los que extraer algunos alimentos más selectos. Disponen, además, de un cuarto caballo para su recreo. Por consiguiente, un quinto caballo tendría para ambos tan sólo la significación de o contar con un animal de reserva pasa el caso de que alguno de los anteriores no pudiera trabajar. Al caballo número seis no podrían asignarle ya ninguna función en su economía. Ambos  necesitan, en fin, cinco vacas para cubrir sus necesidades de leche y productos lácteos en la misma gradación de importancia de las respectivas necesidades, de modo que tampoco podrían utilizar económicamente una sexta vaca.

De modo que los 6 caballos, son entes distintos para Menger, aunque según Aristóteles o para Platón, fueran el mismo caballo, por su “mismedad” en la oussía o en su misma definición esencial del ser-caballo. Es en esta repetición de veces del “ser-caballo”, que el uso-del-caballo así como su valor, se transforman en su “utilidad marginal individuada” convirtiendo al ser-caballo no en la particularidad de un reino universal, sino en la singularidad de una anarquía cósmica. 

Donde cada caballo, por su diferente utilidad-marginal (su accidentalidad en el uso) se convierte en un ente-singular, expresión mágica del ser-unívoco. Y a la vez diferenciante en el interior del ser, gracias a la repetición-de-lo mismo, resultando no ya la igualdad o mismedad de lo universal sino una diferencia-interna-a la Idea (ser-caballo). Un repetición diferenciante, que se muestra en la diferencia de utilidades marginales de un mismo caballo repetido “n” veces. Un suerte de “difeléctica”. Principio antimetafísico del Mercado y guía de una Santa Sofía llamada Microeconomía.

Nota a posteriori (II)
Para muestra de "diferencia y repetición" un botón de teoría económica:





1 comentario:

  1. Este artículo está invalidado por la nueva interpretación de la UTILIDAD MARGINAL hecha en el post de 01/07/2013 en este mismo blog.

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rillenri@gmail.com