24 diciembre, 2012

La Utilidad Marginal de Menger y la Ley de la Saciabilidad de Gossen.

No tengo todavía claro, más al contrario creo que ambas se relacionan recíprocamente.

Pero queda aún tela que cortar, de momento: expongo una clase magistral del Profesor Huerta de Soto, que como es habitual, da en el centro de la Diana....aunque déjenme pensar porque no estoy dispuesto a que me fastidie la fiesta. Yo por el contrario, creo que la "utilidad marginal" está innatamente ligada a la "saciabilidad". Una "saciabilidad" no de empacharse a kikos por ejemplo, sino como parecida al "apetitus" de Spinoza.

Pero veamos en acción al Maestro:




Respecto a anteriores (2) posts de este blog, miren cómo explica el Profesor Huerta de Soto, la paradoja del Valor. ...Yo me quedo con una gran frase : ...." las acciones humanas son marginales (utilidad marginal )".


Nota a posteriori

Menger habla contínuamente de "satisfacción de las necesidades", como todos los economistas. Pero Menger habla también de "cuestiones psicológicas" mientras cavila sobre la idea de "utilidad" (marginal):


"Aunque evidentemente, y en términos generales, la significación de esta última necesidad es, para nuestro individuo, mucho mayor que la satisfacción de la de tabaco, con todo, tras la continuada satisfacción de la necesidad de alimentarse se inicia —tal como expresa plásticamente nuestra escala numérica— un estadio en el que los siguientes actos de dicha satisfacción tiene una menor significación que los primeros actos de satisfacción —mucho menos importante en términos generales, pero no plenamente satisfecha— de la necesidad de fumar. Creemos haber explicado con suficiente claridad, mediante este ejemplo tomado de la vida ordinaria, el sentido de las cifras antes dadas, con la única intención de facilitar la visión de un campo de la psicología tan difícil como poco elaborado hasta ahora." Principios de Economía política. Capítulo III


Si no es adecuado hablar de "saciedad" (del apetito) por sus componentes demasiado psíquicos, sí podemos hablar de "saturación" (de la satisfacción).

Pero ahora quiero enfocar la defensa de la Marginalidad como Idea de Saturación de la Satisfacción, rodeando el peligroso bosque de la Psicología. Hablemos pues de satisfacciones saturables o perfeccionables, y no de apetitos saciables. Pero no olvidemos que la Satisfacción no es aquí relativa al "Deseo" (freudiano) como carencia, como algo reprimible en el inconsciente. Sino que debemos pensar en una Satisfacción del Placer como algo deseable y no reprimible por ningún Inconsciente. Más bien como un appetitus que tiende a perseverar o a conservarse en su ser, alcanzando estados de alegría gozosa y huyendo de los estados de doloroso pesar. Como si habláramos de Spinoza y no de Freud.

Ahora me pregunto: ¿se puede pensar en un intercambio sin valor-de-uso que soporte el valor-de-cambio? Sí, en el intercambio debido al principio de la “utilidad marginal”. Pero entonces, ya estamos en otro mundo (económico e incluso afirmo que ontológico). Hemos saltado al precipicio del capital-gaseoso.

_ Deleuze dijo que Jevons (o en nuestro caso, Menger) es el Lewis Carroll de la Economía. Ay! …Deleuze! …esta vez no me refiero a su “Diferencia y repetición” sino a su “Capitalismo y Esquizofrenia”.

En la Repetición como fenómeno de la Diferencia, no es lo mismo “el último” que el “penúltimo” en la serie de la repetición. El Último, no es protagonista aquí (en la Repetición diferenciante). Sino que el protagonista de la película económica es “el penúltimo”. El “penúltimo” bien repetido, en la serie de la utilidad, es “el elemento marginal” por antonomasia. El “Penúltimo” es como dice Deleuze, el elemento “último antes de que el intercambio pierda todo interés para los intercambistas”.

El “penúltimo” (marginal) es el bien repetido como último-antes-que-el último. El penúltimo es el bien fundamental para la lógica marginalista del intercambio. Él, el penúltimo, el marginal, es el “límite”. Que no el “umbral”. Siendo el “umbral”, el último bien a valorar en la serie de repetición. El último es el umbral a partir del cual, todo se disuelve. Alcanzar el “último” es como disolver el interés por el intercambio y cambiar de sentido (de agenciamiento, que dirá Deleuze). Alcanzar el último es disolver la noción de valor, es saturación del valor, es saciedad del intercambio, es la compresión máxima del appetitus en un agujero negro.

Dice Deleuze, “El intercambio es solo una apariencia: cada miembro o grupo aprecia el valor del (pen)último objeto recepetible (objeto-del-límite) y de ahí deriva la aparente equivalencia”.

Y luego añade: “No hay (entonces) ni valor-de-uso, ni valor-de-cambio,  sino evaluación del último por ambas partes (cálculo del riesgo relativo a un franqueamiento del límite), una evaluación-anticipación que explica tanto el carácter ritual como el utilitario, tanto el carácter serial  como el intercambista”.

Por fin, se muestra con claridad el planteamiento general de Deleuze: “Se trata de una deseabilidad como componente de agenciamiento: cada grupo desea según el valor del último objeto receptible, más allá del cual se vería obligado a cambiar de agenciamiento”.

Cuando alcanzamos ese “umbral”, ese "después del límite”, ese después del último de los objetos receptibles como “valor”, se muestra como el intercambio  ya no es interesante. Huerta de Soto dirá que “ya no es práctico” (o ya no es útil praxeológicamente).

NOSOTROS (desde la Filosofía) pensamos decir que: ...el intercambio “ya no es deseable” porqué se ha saturado la Satisfacción (o se ha saciado ontológicamente el appetitus).

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