11 diciembre, 2010

De la neopedagogía 2.0, hacia la catalepsia socializada (II)

La trashumancia 2.0 y la neopedagogía.

No es nada malo que el alumno deje los libros de texto a un lado para animarse a explorar en el océano de la información, siempre y cuando no acabe ahogándose en los flujos desbordados de documentación.

El proceso de aprendizaje clásico, no puede abandonarse en aras de la capacidad inventiva del alumno desorientado. Debe desmentirse la proclama de que en la tradicional enseñanza se da una pasividad "escuchante" por parte del alumno dócil. Que no nos engañen pues no hay pasividad, sino atenta escucha para una posterior reelaboración del contenido. Como los rumiantes de Nietzsche, todos los aprendices debemos primero aprender a rumiar como vacas. Solo los aprendices de brujería son dignos de saltarse este paso y convertirse en marionetas.

Para poder pensar con imágenes, con iconos, con logos, con consignas, con semas, hay previamente que aprender a pensar con palabras y textos, con punto y comas, con dos puntos, con párrafos, etc. El libro es un texto sea compuesto por páginas amarillentas, sea éste un compuesto de píxels en la pantalla. Por ello, para no ahogarse en lo audiovisual debe haberse rumiado lo escritural.

Un imagen vale por mil palabras….leídas y reflexionadas, pero una imagen es también una luminiscencia dis-conexa. El aprendizaje por lectura necesita de lentitud,la ignorancia requiere aceleración. Para conectar hay previamente que saber rumiar, sino uno ya no conecta sino que es conectado al margen de la voluntad.

No hay tampoco la interacción pura sin que haya invisiblemente y previamente, una emisión. No hay interactividad bidireccional perfectamente simétrica, ya que siempre hay un vector de intensidad dominante, desde un lado de la relación y de la red. Llámesele nódulo de intensidad semiótica o nódulo netocrático de control abierto. Por lo tanto, todo entorno abierto de aprendizaje es, a la vez, un entorno de control semiótico.

No hablo desde una posición de tecnofobia, ni desde el territorio del panóptico, solo es una llamada de atención ante la ilusión de liberación y de progreso postmoderno que los mensajes de la neopedagogía 2.0 trata de filtrar entre las grietas de lo social.

La Web 2.0 es la utopía perfecta para el control de los "tontos informados". La web 2.0 es el laberinto del Minotauro, en el que los jóvenes y niños en proceso de formación son seducidos por la fascinación del simulacro. Jóvenes que acabarán devorados por ese toro del rey Minos, llamado infoxicación. Las aulas virtuales son todo menos una clase, y en su pantalla de inicio puede leerse la siguiente frase: "Esto no es una Aula".

En todo entorno abierto, sea una clase o una red de Facebook, lo que prima es la desorientación acompañada de la aceleración de los acontecimientos. Ya lo predijo Paul Virilio.

No hay un centro de poder desde donde transmitir consignas, pero sin embargo se esconde un nodo de control de acceso, mediante la palabra de paso. La palabra de paso es una contra-seña, pero es también la "schibboleth" de Derrida.

Las ovejas ya no pastan en el cercado cerrado, sino reaccionan circulando por las autopistas de la información, pagando con su palabra de paso en cada peaje de control. Nunca las ovejas fueron tan libres, pero sin embargo nunca estuvieron tan controladas como ahora. Se sabe por dónde aplastan la hierba con sus pisadas, qué hierba han comido, o dónde han parado a descansar; se sabe hasta en qué están pensando y que gustos tienen, mientras andan ellas de trashumancia.

Los entornos abiertos son sistemas operativos sociales dónde el control se ejerce sobre las migraciones de la mesta internauta. Internet es la Gran Meseta de trashumancia digitalizada y controlada por la palabra de paso.

El entorno pseudo-social de la red es en realidad como un agenciamiento/dispositivo bio-cultural en proceso de des-territorialización absoluta: un auténtico "cuerpo desmembrado" (Cdo). El entorno social operativo es antes que nada, un cuerpo nervioso, un sistema operativo nervado, un cuerpo artaudiano, una gran marioneta de nervios.

Los "celulares" han dejado de ser células para convertirse en neuronas, que distribuyen impulsos eléctricos dentro de la red nervada y nerviosa. "Nerviosismo" y "nervadura" son términos que nos describen, con precisión, la sociedad operativa del siglo XXI. Y es que ahora el pastor ya no usa las dentelladas del perro para con sus ovejas, sino que ahora el pastor distribuye, selecciona y genera la información necesaria para que las ovejas no paren en su devenir trashumante.

Tampoco el potencial de invención es patrimonio de los alumnos que han sido educados en el neo-pedagogismo cataléptico de los entornos abiertos o de los sistemas abiertos sociales.

El fenómeno de la disrupción es en realidad una explosión. Y toda explosión de acuerdo a la economía, es siempre una explosión controlada bajo supervisión del capital. No nos engañemos con la inventiva disruptiva de las ovejas en plena trashumancia.


Picasso consumió muchos pinceles antes de conseguir esas geometrías desencajadas. Mandíbulas desencajadas y ruidosas, son el símbolo de nuestro tiempo.La disrupción no llega por inspiración divina, ni por embotamiento de los sentidos, aunque la cara oculta de la historia del arte diga lo contrario. La originalidad no es emocionante ni divertida, es más bien una cosa muy cotidiana que surge del aburrimiento y de la reflexión. Podríamos definirla como la disrupción del aburrido.

Nos dirigimos hacia un mundo de la escasez: de los recursos biológicos, de las materias primas, de la energía, del consumo innecesario. Todo lo contrario de dónde nos dicen muchos que vamos: hacia la economía de la no escasez. La disrupción de consumidores que desean el nuevo producto no aparece por el mero hecho de la innovación, sino por el filosófico fenómeno de la seducción, como diría Baudrillard.

Podríamos decir que el aprendizaje en el mundo nervado y nervioso, ya no es episódico sino espasmódico. Un aprendizaje espasmódico que procede por nervadura ramificada, por impulsos eléctricos desorientados, a modo de un diagnóstico propio del irreal doctor Gregory House.

Referencias sobre pedagogía 2.0:
Aprendizaje y Tecnología
Pedagogía 2.0
Campus Edu.ar
Pedagogía-2.0
Web 2.0

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